El Gimnasio

Constantemente se pueden escuchar bromas recurrentes en diversas películas o series de televisión en las cuales alguno de los personajes es incapaz de mantener un régimen regular en sus visitas al gimnasio o, inclusive, simplemente nunca logra decidirse en asistir en primer lugar o convirtiéndose en el propósito de Año Nuevo que jamás se realiza. Aunque basado en la realidad, ya que muchas personas consideran que un gimnasio les motivará a activarse por diversas razones, equipo, instructores, compañía, competencia, entre otros, que pueden facilitar la tarea. Sin embargo, lo cierto es que ni el equipo ni los instructores son vitales para mantener un buen régimen de actividad física para una vida saludable.

Sin excusas

Aunque la motivación es una gran parte en el inicio de cualquier actividad, la salud física no debería encontrarse condicionada a ésta, pues mantenerse saludable y en buena condición es importante para la vida diaria y además de tener incontables beneficios a largo plazo.

Por ello, es importante recordar que, si bien los aparatos para ejercitarse puede hacer el proceso más entretenido o fácil, todos ellos están basados en ejercicios básicos que pueden realizarse en la vida cotidiana: subir escalones, ir a dar un paseo, ya sea caminando o trotando, sentadillas o lagartijas.

Lo más importante, sin embargo, es recodar que la constancia es la parte más importante de cualquier rutina de ejercicios, por lo que seguir una rutina extrema de vez en cuando con cambios en la alimentación, nunca dará resultados “milagrosos;” además de que lo anterior puede llegar a causar daño a los músculos y huesos, ya que en caso de desear aumentar el esfuerzo requerido, siempre será recomendable hacerlo gradualmente y preferentemente consultar con un especialista antes de alterar la dieta dramáticamente. Es mucho más efectivo mantener una rutina sencilla diariamente y evitar alterar la dieta en forma radical.

Con el pie correcto

Si bien el cuerpo se encuentra descansado después de levantarse por la mañana luego una buena noche de sueño, es importante recordar que el cuerpo ha estado utilizando energía y ha estado privado de fuentes de ésta, así como de fuentes de hidratación. Por lo que es de gran importancia comenzar el día con un buen desayuno. Frases populares como “el desayuno es la comida más importante del día” o “desayuna como un rey” tienen mucha verdad detrás de ellas.

Pero, ¿por qué el desayuno específicamente? Esto se debe a que al ser la primera comida después de un largo periodo de sueño, el desayuno pone en marcha el metabolismo, lo cual ayuda a mantener los niveles adecuados de glucosa en la sangre, fomentando así que el cuerpo mantenga su peso. Sin embargo, para que esto pueda ocurrir, es importante que los alimentos que se ingieren sean nutritivos y en las cantidades adecuadas.

Opciones y porciones

En muchos productos es posible encontrar diferentes ejemplos de gráficos que ejemplifican en forma sencilla una alimentación balanceada. Entre ellos, la más popular es la pirámide alimenticia. Si bien gran parte de una dieta se debe al individuo, por las diferencias de edad, tamaño y actividades que realiza; existen al menos 5 elementos esenciales que deben incluirse en la dieta básica.

Estos son:

  • Vegetales. Especialmente verdes y frescos.
  • Frutas. Especialmente frescas, son ideales para el antojo de algo dulce.
  • Proteínas. Preferentemente magras, de granos o frutos secos.
  • Lácteos bajos en grasa. Leche baja en grasa, yogurt, entre otros.
  • Granos integrales. La avena y cereales con alta cantidad en fibra.

Es importante recordar que un desayuno balanceado contribuye no sólo al peso: además de proporcionar la energía necesaria para las actividades del día, es importante para poder mantenerse concentrado en éstas, así como para mantener información, lo cual es vital especialmente para los estudiantes.

Bienvenido

Hoy en día, noticias diarias parecen indicar que los índices de obesidad y diabetes en el mundo están aumentando más y más cada año, es común que muchas personas culpen a las comida chatarra y a los numerosos restaurantes de comida rápida, que ponen a la mano de gente joven, especialmente niños, comida poco nutritiva a precios bajos y fácil de encontrar, con franquicias cuyos locales se encuentran prácticamente en cada esquina. Sin embargo, sería irresponsable apuntar toda la responsabilidad a esto. Si bien es cierto que una gran parte de la obesidad se debe a la mala alimentación, resulta obvio que existen muchos otros factores.

El cambio en la dinámica familiar en la que prácticamente todos los miembros de la familia se encuentran fuera de casa la mayor parte del día, la cantidad de trabajos y escuelas que requieren estar sentados frente a una computadora o en una oficina por horas todos los días, y especialmente, el estrés acumulado por este tipo de dinámica son los responsables de que este ciclo vicioso no parezca tener solución.

Para el futuro

El autocontrol es una disciplina que ha estado perdiéndose poco a poco, no sólo en cuanto a la alimentación. Es tan común ver a la gente joven comprando impulsivamente el último teléfono celular en el mercado o mirando temporadas completas de series de televisión, como lo es, verles comprar una hamburguesa o un helado que promete un placer efímero. Es importante, por tanto, aprender a llevar una vida balanceada que minimice los impulsos por obtener placeres instantáneos que pronto se olvidan, pero cuyas consecuencias pueden ser de por vida.

En este blog se puede encontrar información para una vida balanceada, desde la alimentación, el ejercicio, hasta los momentos de relajación, con varios tips para olvidar el estrés del mundo moderno y abrazar prácticas más saludables cuyos beneficios sólo pueden aumentar a largo plazo.