Una revolución para niños

Creo que una de las preguntas que más nos hacemos los padres es ¿Cómo hago para que mis hijos aprendan a comer bien, de donde vienen su comida y, principalmente, cómo hacer para que disfruten lo que comen?. Pues es la misma pregunta que se hicieron en La Revolución, asociación que tiene como objetivo educar a los niños en todos los temas relacionados con la alimentación, desde la agricultura hasta el gusto. Pregunta que se hizo Karissa Becerra, su fundadora. Y que, debo decir, están resolviendo de una manera maravillosa. Entre las varias actividades que desarrollan, tienen talleres de verano para niños entre los 5 y los 10 años. En ellos los niños conocen la importancia de los alimentos, de dónde vienen, dónde se cultivan, quién los cultiva y además proponen varias maneras de prepararlos y comerlos, todas muy divertidas.  Ale ha participado de la mitad del primer taller (es que nos pusimos las pilas algo tarde) y el lunes […]

Continuar leyendo

El banquete de todos los meses

Me gusta cocinar, es un hecho, pero me gusta más ver las caras de mis comensales cuando comienzan a probar lo que he cocinado. Estoy expectante para saber si les gustó, si le “chunté”, si no se me pasó la sal, si me quedó como le hubiera quedado a mi mamá. Y al fin respiro en paz y feliz cuando los veo a todos disfrutando. Muy pocas veces como lo que preparo, copa en mano sólo cocino y disfruto. Y hace unos meses se me ocurrió hacer una cena, una vez al mes, una gran cena. Un par de entradas y unos tres fondos. Invitar a personas que conocía desde hace años, o a quienes haya conocido recién. Gente de mis anteriores trabajos, gente que conocí a través del blog, amigos de la vida, todos juntos en mi pequeña casa. Gente que no necesariamente se conoce y que a partir de este encuentro puedan desarrollar lazos […]

Continuar leyendo

¡Nos fuimos a Colán! (aquí todos los datos)

Ya les había contando, renuncié a mi trabajo en diciembre y necesitaba -aún necesito más- vacaciones de verdad, sin tener que pensar en “uy el lunes debo volver a la oficina, y no he mandado tales mails, y tengo estos pendientes…”. Lo primero era alquilar una casa en la playa, en una de estas playas exclusivas al sur. Felizmente no pude alquilar porque uno de los requisitos era que estuviera casada (sí, así como lo estás leyendo), entonces no pues amigas, no me iba a volver a matrimoniar para alquilar y menos necesito a nadie que valide que soy capaz de alquilar una casa -y hacer lo que me queda la da gana- by my own… Entonces, le comentaba de esto a mi buen amigo Jorge, más piurano que cualquier piurano. Él me dijo: “Colán, ese es el lugar que necesitas”. Y me contó tanto de este lugar en el que nunca antes estuve que […]

Continuar leyendo

¿Cuáles son tus intenciones?

Enero. En la playa, me sentía muy bien. El cumple de Ale. Todo comenzaba otra vez. Febrero. El trabajo, el feedback que lo cambió todo, la pesadez. Marzo, comenzaron las clases y cada año comienzan más temprano. Abril. Las cosas cambiaron, niñas más tiempo con papá y con mamá, sus necesidades cambiaban junto con ellas. Mayo. El cumple de Anita, se hace muy muy grande, pienso mientras la observo. Junio. No puedo más con este trabajo, es necesario un cambio. No soy feliz. Julio. Oxapampa, conocí a alguien. Alguien me conoció. Agosto. Las niñas se van de casa y se quedan de largo con papá. ¿Vámonos a Nueva York?. Setiembre. Exámenes oncológicos que no me hago. Mi trabajo duele. Octubre. Una decisión que se cae de madura. Noviembre. Nueva York. Washington. Philadelphia. La decisión está tomada, renuncié. Diciembre. Sólo hasta el 17, luego todo habrá terminado. Se fue el lunar, todo […]

Continuar leyendo

¿Un solo regalo?

Creo que antes ya les había comentado -esta página va a cumplir 10 años así que te todas maneras les debo haber contado- que cuando mis hermanos y yo éramos pequeños, en navidad mi papá y mi mamá nos daban un regalo a cada uno. Uno solo, no dos, no tres. Y esperábamos recontra ansiosos que llegara el día de navidad para saber qué nos habían regalado, porque jamás nos daban ni una pista, mi mamá se encargaba de decir sí a todo y mi papá de decir no: Mamá, ¿me vas a regalar la pelota esa que tiene unos colores bien bonitos? Sí, claro. Papá, ¿me vas a regalar la pelota esa que tiene unos colores bien bonitos? No. Recontra confundidos nos tenían, pero era alucinante porque nuestra expectativa estaba a mil. Luego de las palabras de mi papá a las 12 en punto -sí, él nos daba su mensaje a la […]

Continuar leyendo

He renunciado

A mi vida laboral, a mis horarios interminables, a las reuniones (también interminables). He renunciado a mi comodidad, a tener un sueldo, un carro con gasolina y todos los beneficios que puedas imaginar. He renunciado a sentirme adormecida. Un año completo me tomó finalmente decidirme, un año de aguante, de ningún norte. Un año sintiéndome culpable porque abandonaba el reto laboral (cuando el reto ya me había abandonado a mí). Un año despertando cada día pensando en “qué hago hoy para no desmotivarme, para no caerme, para avanzar”. Estaba agotada, estaba realmente agotada, mentalmente agotada. Pensaba en cómo haría con mis compromisos de pago, tengo una hija en la universidad, una en el colegio, una casa, la luz, el agua…, tenía y sigo teniendo pagos que hacer a fin de mes. Entonces, ¿cómo haría? no tengo ahorros, ¿cómo haría entonces, ¿cómo?.. Así, un año completo. Hasta que finalmente tomé la decisión […]

Continuar leyendo

Acerca de estar sol@

Hace tan solo unos días, y 36 años después, me quedé sin lunar. Sí, sin mi marca personal, sin mi sello, sin ese óvalo que nació conmigo en mi mejilla derecha. Me quedé también sin “la mosca”, sin el “tienes algo en la cara”, sin los molestos comentarios que de niña me hacían otros niños y que me afectaban muchísimo. Y la decisión no fue estética, hace muy poco les contaba acerca de él en esta nota. Cuando ya estaba segura de tenerlo, cuando ya lo llevaba con orgullo, pues se tuvo que ir. Independientemente de las razones (que fueron tres, y fueron suficiente), algo que pasó fue que -como siempre- decidí ir a mi cirugía sola (tal como lo hice en una quimio que me hicieron el año pasado), decidí tomar mi carro, ir a la clínica, decirle chau al lunar, volver a mi carro e ir a mi casa. Pero esta vez, […]

Continuar leyendo

¡No volverás a dormir jamás!

Por esas casualidades de la vida me crucé en el camino hacia la oficina con una persona a la que no veía hace un tiempo. Debo para aquí y decir algo acerca de esta persona, intrascendente mi dato, pero que debo decirlo pues, resulta que es el churro más churro de Lima y alrededores, guapísimo, alto, sonrisa hermosa, mirada bonita, cara de buena persona y ese cabello largo que va al viento. Bueno, algo iba a contarles, pero ya no me acuerdo 😛 Ah sí, sí. Resulta que hablaba con el churro, digo con “Papacito” y le preguntaba cómo le iba, está casado (buuuu) y dentro de un par de meses será papá (por eso vamos a llamarlo Papacito pues). Me contaba que estaba muy bien, que su bebé es hombrecito y que ya habían escogido su nombre. “Oh, qué maravilla”, le dije (mientras apreciaba su sonrisa bonita). Y en ese momento sentí que debía […]

Continuar leyendo