El Gimnasio

Constantemente se pueden escuchar bromas recurrentes en diversas películas o series de televisión en las cuales alguno de los personajes es incapaz de mantener un régimen regular en sus visitas al gimnasio o, inclusive, simplemente nunca logra decidirse en asistir en primer lugar o convirtiéndose en el propósito de Año Nuevo que jamás se realiza. Aunque basado en la realidad, ya que muchas personas consideran que un gimnasio les motivará a activarse por diversas razones, equipo, instructores, compañía, competencia, entre otros, que pueden facilitar la tarea. Sin embargo, lo cierto es que ni el equipo ni los instructores son vitales para mantener un buen régimen de actividad física para una vida saludable.

Sin excusas

Aunque la motivación es una gran parte en el inicio de cualquier actividad, la salud física no debería encontrarse condicionada a ésta, pues mantenerse saludable y en buena condición es importante para la vida diaria y además de tener incontables beneficios a largo plazo.

Por ello, es importante recordar que, si bien los aparatos para ejercitarse puede hacer el proceso más entretenido o fácil, todos ellos están basados en ejercicios básicos que pueden realizarse en la vida cotidiana: subir escalones, ir a dar un paseo, ya sea caminando o trotando, sentadillas o lagartijas.

Lo más importante, sin embargo, es recodar que la constancia es la parte más importante de cualquier rutina de ejercicios, por lo que seguir una rutina extrema de vez en cuando con cambios en la alimentación, nunca dará resultados “milagrosos;” además de que lo anterior puede llegar a causar daño a los músculos y huesos, ya que en caso de desear aumentar el esfuerzo requerido, siempre será recomendable hacerlo gradualmente y preferentemente consultar con un especialista antes de alterar la dieta dramáticamente. Es mucho más efectivo mantener una rutina sencilla diariamente y evitar alterar la dieta en forma radical.