Cuidando las calorías

El término “calorías” es comúnmente asociado a las dietas, especialmente aquellas en las que se mantiene un conteo exacto de las calorías consumidas, en una forma de evitar ganar o perder peso. Una caloría es una unidad de medida de energía, y representa la cantidad de energía necesaria para aumentar la temperatura de 1 kilogramo de agua en un grado centígrado. En el caso de los alimentos que suelen representar Kilocalorías: https://dsobremesa.wordpress.com/2014/10/09/diccionario-nutricional-las-calorias-de-los-alimentos/ , dichas calorías consumidas proporcionan energía al cuerpo para que éste pueda realizar sus funciones “quemándolas,” motivo por el que se les conoce como el combustible del cuerpo. Aquellas que no son utilizadas son almacenadas.

Es posible mantener control sobre la cantidad de calorías que son almacenadas y las utilizadas al establecer un tipo de dieta específico, para ello es necesario tomar en cuenta el tipo de orgánicas que conforman los alimentos, pues dependiendo de su complejidad química pueden ser absorbidas más o menos rápidamente al momento de ser metabolizadas por el cuerpo.

El frío: Una pequeña ayuda

Es común cuando se realizan actividades físicas demandantes, que el cuerpo comience a producir sudor para refrescarlo y asegurar de que la temperatura del cuerpo se mantenga dentro de los 37 ºC en promedio.

Debido al equilibrio térmico, la sudoración ocurre también cuando el ambiente es caluroso, mientras que el cuerpo tiende a temblar en ambientes fríos para aumentar su temperatura. Para poder realizar esto, el cuerpo utiliza una cantidad considerable de energía, por lo que es posible utilizar este mecanismo a favor, para quemar algunas calorías.

Una forma rápida y sencilla de obligar al cuerpo a utilizar energía generando calor es tomar una ducha fría; de manera similar, beber agua fría también provoca que el cuerpo gaste más energía calentándola. Además, también es posible lograrlo mientras se duerme, si el ambiente está levemente más frío de lo normal, si se duerme no muy abrigado, recordando no exagerar para no producir efectos no deseados.