Con el pie correcto

Si bien el cuerpo se encuentra descansado después de levantarse por la mañana luego una buena noche de sueño, es importante recordar que el cuerpo ha estado utilizando energía y ha estado privado de fuentes de ésta, así como de fuentes de hidratación. Por lo que es de gran importancia comenzar el día con un buen desayuno. Frases populares como “el desayuno es la comida más importante del día” o “desayuna como un rey” tienen mucha verdad detrás de ellas.

Pero, ¿por qué el desayuno específicamente? Esto se debe a que al ser la primera comida después de un largo periodo de sueño, el desayuno pone en marcha el metabolismo, lo cual ayuda a mantener los niveles adecuados de glucosa en la sangre, fomentando así que el cuerpo mantenga su peso. Sin embargo, para que esto pueda ocurrir, es importante que los alimentos que se ingieren sean nutritivos y en las cantidades adecuadas.

Opciones y porciones

En muchos productos es posible encontrar diferentes ejemplos de gráficos que ejemplifican en forma sencilla una alimentación balanceada. Entre ellos, la más popular es la pirámide alimenticia. Si bien gran parte de una dieta se debe al individuo, por las diferencias de edad, tamaño y actividades que realiza; existen al menos 5 elementos esenciales que deben incluirse en la dieta básica.

Estos son:

  • Vegetales. Especialmente verdes y frescos.
  • Frutas. Especialmente frescas, son ideales para el antojo de algo dulce.
  • Proteínas. Preferentemente magras, de granos o frutos secos.
  • Lácteos bajos en grasa. Leche baja en grasa, yogurt, entre otros.
  • Granos integrales. La avena y cereales con alta cantidad en fibra.

Es importante recordar que un desayuno balanceado contribuye no sólo al peso: además de proporcionar la energía necesaria para las actividades del día, es importante para poder mantenerse concentrado en éstas, así como para mantener información, lo cual es vital especialmente para los estudiantes.