Mis hijas, mi tiempo

Casi siempre -desde que tengo 18 para ser más exacta- he tenido principalmente dos maneras de ocupar mi tiempo: 1) siendo mamá y 2) trabajando. También se han unido a la combinación 3) estudiar y 4) encargarme de mi casa (en las que he vivido y esta virtual). Para mí, para Lu, ha habido muy poco tiempo, pero básicamente porque así lo decidí, no porque algo o alguien me lo impidiera. Fue recién después de divorciarme que descubrí que podía dedicarME tiempo, tenemos custodia compartida y eso ayudó muchísimo, eso significa que hay días, semanas en las que mis hijas no están viviendo en mi casa, sino en casa de su papá. El tiempo apareció, me aterré, busqué ocuparlo haciendo cosas para mis hijas pero ellas ya no estaban, me aterré más aún, luego pude ver más claro. Ya son años de cuidar celosa y cuidadosa, el tiempo que es […]

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Es momento de ponernos al día

Y escribo esto sin hacer correcciones, que salga todo para que no existen pendientes, para comenzar otra vez con la mochila vacía, con espacio para más, para lo nuevo. Imaginen que nos estamos tomando un café, aunque mejor recuerden este aprendizaje para la vida: en algún lugar del mundo, a esta hora, ya es de noche, entonces cambiemos el café por el vino. Hay que ponernos cómodos y preparen sus oídos y ojos que comienzo a contarles. Comencemos por la chamba. Tuve una hasta el 5 de octubre, después de ese día aquí me ves (por eso me ves, porque ahora tengo tiempo), tratando de ponerme algo cómoda sin una oficina, reuniones, mis tacos, ideas, caos. Van 12 días y aún no estoy cómoda, no tiene que pasar más tiempo para saber que mi vida está en una oficina, que ahí, creando, soy un pez en el agua. Y ya […]

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Agobio

¿Te ha pasado? Tener que hacer varias cosas a la vez, tener varios temas en los que pensar, ideas que se colan entre preocupaciones, la responsabilidad y la ansiedad como paraguas para todo. La gente que depende de ti y tu compromiso con ellos. A veces parece que puedo con todo, a veces parece que no puedo con nada. Las ganas de tirarlo todo y solo dormir me coquetean cada vez más, siento que debo hacerles caso, que me debo dejar llevar. La cama me abraza y es el abrazo que necesito estos días, que no son días terribles, sólo intensos. A pesar del evidente cansancio estoy imposibilitada de decir que no a todo lo que va viniendo, activa al máximo para decir que sí, para meterme en nuevos proyectos. Me animan los logros de mis niñas, los de mi equipo, siento que puedo más, que quiero más, que todo […]

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¿Hay alguien ahí?

No paso por aquí hace tanto que hasta había olvidado cuál era la contraseña para entrar a esta casa. Ha pasado un poco más de un año desde la última vez que escribí, más de una vez he imaginado que escribía, he escrito los textos en mi mente, les he puesto imágenes, les he pasado corrector, pero jamás los publiqué. Hoy estuve en los Manglares de Tumbes, pensaba en que sería ideal que mientras mis ojos van viendo pudiera de alguna manera mágica ponerle letras a lo voy sintiendo y esto se fuera publicando. Es que la sensación, la vista, eran tan maravillosas que me resultaba mezquino no compartir. Imaginen esto (quienes aún estén por aquí): media tarde, casi casi por caer la noche, sol puesto, naranja hermoso, como las tangelo que encuentras en el mercado de Tumbes. Verde por todos lados, el sonido de las aves de la zona, […]

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Casi 6 meses

Han pasado casi 6 meses desde que renuncié a mi último trabajo, tenía una posición de mucha responsabilidad y un reto importante que había asumido hace 3 años. No era feliz y eso fue lo que motivó mi renuncia. No basta el puesto, no basta el sueldo, si no eres feliz, si no tienes un propósito, si no sientes que generas valor. Si esto te aleja además de las personas que más quieres y que más te quieren. Y durante estos casi 6 meses he hecho de todo, he estado en la playa, he tenido las vacaciones que antes no había tenido, he estado mucho muy en contacto con mis hijas y -lo que más reconozco- es que he estado en contacto conmigo, cosa que no pasaba hace mucho. Vivimos como en automático, y sí, yo disfruto de la vida, salgo, conozco, veo, admiro, corro, salto, entro, me voy, pero todo era externo, […]

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a-m-o-r-c-i-t-o

Hace 18 años, justo en estas fechas, estaba junto a mis amigos de la universidad (ya en 2do año) planeando mi babyshower. Nos reíamos muchísimo afinando detalles, sólo me preocupaban 2 cosas: que mi papás me puedan dar permiso (estaba embarazada pero aún era una niña), que mi hija nazca antes del evento. Anita no llegó al babyshower, creo que lo mucho que me reí los últimos días de mi embarazo ayudó muchísimo para que ella nazca tan rápido como lo hizo. Regresando en el tiempo, un día antes de que ella naciera, estaba con dolores que sentía me iban a partir en dos. Tenía mucho miedo. Estaba mi mamá, estaban mis amigos, estaban mis abuelas haciéndome de todo para que la niña nazca rápido. Mi mamá -hoy siento como si fuera ese día- era la calma andando, pero estoy segura que estaba aterrada. Lo sé porque yo hoy estoy aterrada por […]

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El primer trabajo

Tenía 19 años, una hija y estaba en 2do año de la universidad. Quería trabajar, asumir mis responsabilidades completas, no dejar de estudiar y avanzar. Ingresé a trabajar a McDonald’s. Hice hamburguesas, limpié el piso, estuve en caja, fui un muñeco en las fiestas infantiles que ahí se realizaban, trabajé y trabajé y trabajé. Me pagaban una nada la hora, salía súper tarde cuando me tocaba cierre y era mi papá quien me recogía. Comía hamburguesas todos los días, me nombraron “crew del mes” al 2do mes de trabajo, tenía varios pines en mi camisa, estaba orgullosa de mí. Llegó navidad y fui yo quien le compró a Anita sus regalos aquella vez, no fue mi papá. Estaba feliz, destruida pero feliz. Terminaron las vacaciones de la universidad y regresé a clases, comencé 3er año y cambié de trabajo hacia uno que tenía que ver con mi carrera y mi historia siguió. Les cuento […]

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¿Por qué un blog?

Honestamente, porque quería decir todo lo que con palabras aún no había dicho. Quería compartir, quizás ubicar a un alguien sintiendo lo mismo que yo. Este espacio virtual, como a muchos les pasa con los propios, se convirtió en un espacio de catarsis, un sillón de terapia, en una amiga con un café, en una botella de vino. Escribir por el simple placer de escribir. Estos días parece -espero equivocarme- haberse perdido ese placer básico. Leo y percibo, a veces con pánico, que los intereses al abrir un blog (o crear una página en Facebook, que no es lo mismo, pero hagamos como que sí) son principalmente conseguir dinero, hacerse visibles (para qué, para quiénes, me pregunto), conseguir poder (salvo valiosas y maravillosas excepciones que ojalá sean más). Entre memes y sorteos, veo con pena menos historias de cómo les ha ido, cómo les va yendo a otras mamás y […]

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