De cómo un trastorno alimenticio cambió la vida de una familia completa

LLevo cerca de 40 minutos tratando de escribir esto, solo comienzo a recordar y no puedo dejar la cantidad de emociones que vienen a mí. La verdad es que llevo casi 5 años tratando de escribirlo. — Anita tenía 15, estaba en 4to de secundaria, no recuerdo el día exacto, estábamos en mi cuarto, yo estaba en la cama, era invierno. No recuerdo si Ale estaba, supongo que sí. Por alguna razón Ani entró a mi cuarto, se comenzó a quitar la ropa que traía encima porque iba a probarse algo, creo, esta parte no la recuerdo tan bien. Traía varias capas de ropa encima, era invierno, repito. Se quitó todo lo que traía de la cintura para arriba, aquí comenzó la pesadilla, la de la familia, ella ya estaba en una hacía varios meses atrás. Levanté la mirada, ella estaba de espaldas, ella no era mi hija, era un […]

Continuar leyendo

Casi 20, casi 11, casi 38

Son las casi edades de mis hijas y la mía. En breve -yo seré la más breve porque mi cumple es este 21 de noviembre- todas cumpliremos años. Entre Ana y Ale hay 9 años de diferencia que si bien es una ventaja en muchos casos, en otras representa un reto que me cuesta. Entre que hay una casi adulta (digo casi porque a veces es una bebe aún, y no lo digo tan feliz eh) y una púber (o “puberta” como se hace llamar ella misma), la manera cómo abordo varias situaciones en casa no necesariamente es la misma, es decir, la esencia sí, pero la estrategia no. Por ejemplo, para ambas, los espacios de reflexión ante una situación determinada son una necesidad (para todas las edades inclusive). Pero sobre qué se reflexiona en cada caso es distinto. Ale va entiendo qué significa ser tolerante, empática, a través de […]

Continuar leyendo

Ideas para estimular la lectura (apto para todos)

Recuerdo con mucho cariño la colección del “Gran Libro de Preguntas y respuestas de Carlitos (Charlie Brown)”, que mi papá me compró cuando era bien chiquita. Los libros de “Cómo, cuándo y por qué”, también el Diccionario para niños de Larousse. No recuerdo cuándo los compró, sólo sé que tenía cerca de 5 años y ya estaban ahí, en el librero marrón gigantesco. Recuerdo a mi papá leyendo el periódico los fines de semana, es el momento que más recuerdo, después de leer cada sección las iba dejando en el piso, al final de la lectura había una alfombra enorme de papel periódico. Nunca he sido una lectora voraz, siempre he tenido acceso a muchos libros y los iba leyendo tal cual llegaban. Ha sido mucho más grande, cuando tenía 19 y mi primer trabajo (remunerado) consistía en leer y leer, y no dejar de leer, que comencé a leer mucho […]

Continuar leyendo

Mis hijas, mi tiempo

Casi siempre -desde que tengo 18 para ser más exacta- he tenido principalmente dos maneras de ocupar mi tiempo: 1) siendo mamá y 2) trabajando. También se han unido a la combinación 3) estudiar y 4) encargarme de mi casa (en las que he vivido y esta virtual). Para mí, para Lu, ha habido muy poco tiempo, pero básicamente porque así lo decidí, no porque algo o alguien me lo impidiera. Fue recién después de divorciarme que descubrí que podía dedicarME tiempo, tenemos custodia compartida y eso ayudó muchísimo, eso significa que hay días, semanas en las que mis hijas no están viviendo en mi casa, sino en casa de su papá. El tiempo apareció, me aterré, busqué ocuparlo haciendo cosas para mis hijas pero ellas ya no estaban, me aterré más aún, luego pude ver más claro. Ya son años de cuidar celosa y cuidadosa, el tiempo que es […]

Continuar leyendo

a-m-o-r-c-i-t-o

Hace 18 años, justo en estas fechas, estaba junto a mis amigos de la universidad (ya en 2do año) planeando mi babyshower. Nos reíamos muchísimo afinando detalles, sólo me preocupaban 2 cosas: que mi papás me puedan dar permiso (estaba embarazada pero aún era una niña), que mi hija nazca antes del evento. Anita no llegó al babyshower, creo que lo mucho que me reí los últimos días de mi embarazo ayudó muchísimo para que ella nazca tan rápido como lo hizo. Regresando en el tiempo, un día antes de que ella naciera, estaba con dolores que sentía me iban a partir en dos. Tenía mucho miedo. Estaba mi mamá, estaban mis amigos, estaban mis abuelas haciéndome de todo para que la niña nazca rápido. Mi mamá -hoy siento como si fuera ese día- era la calma andando, pero estoy segura que estaba aterrada. Lo sé porque yo hoy estoy aterrada por […]

Continuar leyendo

Peleando con un adolescente :/

Anita, mi hija mayor, cumple 18 años en tan solo algunos días (inserte lágrima de la madre aquí). Si bien ahorita deja de ser una adolescente pues aún lo es, con todo lo que esta etapa implica (inserte lágrima de sufrimiento de la madre aquí). Si bien es esta mujer fuerte, valiente, maravillosa, consistente y constante, es también un pocotón de mal humor andando. Todo lo define la manera cómo se despierte, si se oye un “mamita linda, buenos días”, uff será un muy buen día. Pero si lo que oyes es un “grrr….” sumado a una mirada que mata, mejor me preparo para lo que vendrá. Anita es tan dulce como el mejor cacao al 60%, no mucho, suficiente. Pero revienta con facilidad, se indigna, sufre, su visión maravillosa cambia por una totalmente negativa cuando algo no le cuadra. Cuántas veces he llamado a mi mamá para preguntarle si yo era así […]

Continuar leyendo

El primer trabajo

Tenía 19 años, una hija y estaba en 2do año de la universidad. Quería trabajar, asumir mis responsabilidades completas, no dejar de estudiar y avanzar. Ingresé a trabajar a McDonald’s. Hice hamburguesas, limpié el piso, estuve en caja, fui un muñeco en las fiestas infantiles que ahí se realizaban, trabajé y trabajé y trabajé. Me pagaban una nada la hora, salía súper tarde cuando me tocaba cierre y era mi papá quien me recogía. Comía hamburguesas todos los días, me nombraron “crew del mes” al 2do mes de trabajo, tenía varios pines en mi camisa, estaba orgullosa de mí. Llegó navidad y fui yo quien le compró a Anita sus regalos aquella vez, no fue mi papá. Estaba feliz, destruida pero feliz. Terminaron las vacaciones de la universidad y regresé a clases, comencé 3er año y cambié de trabajo hacia uno que tenía que ver con mi carrera y mi historia siguió. Les cuento […]

Continuar leyendo

¡No volverás a dormir jamás!

Por esas casualidades de la vida me crucé en el camino hacia la oficina con una persona a la que no veía hace un tiempo. Debo para aquí y decir algo acerca de esta persona, intrascendente mi dato, pero que debo decirlo pues, resulta que es el churro más churro de Lima y alrededores, guapísimo, alto, sonrisa hermosa, mirada bonita, cara de buena persona y ese cabello largo que va al viento. Bueno, algo iba a contarles, pero ya no me acuerdo 😛 Ah sí, sí. Resulta que hablaba con el churro, digo con “Papacito” y le preguntaba cómo le iba, está casado (buuuu) y dentro de un par de meses será papá (por eso vamos a llamarlo Papacito pues). Me contaba que estaba muy bien, que su bebé es hombrecito y que ya habían escogido su nombre. “Oh, qué maravilla”, le dije (mientras apreciaba su sonrisa bonita). Y en ese momento sentí que debía […]

Continuar leyendo