¿Alguna vez se te cayó al suelo tu bebé?

Confieso que a mí, las dos niñas, por lo menos una vez cada una. Felizmente no pasó nada grave, harto llanto por el dolor, un gran chinchón, pero nada más. Pero la sensación que se queda en la mamá y el papá es terrible, más cuando estuviste cerca de tu hijo/a o cuando tú misma lo tenías cargado. Me pasó con Ale, una vez. Ella estaba sentada al lado mío, en una de las sillas del comedor, y se iba de costado  y regresaba. No recuerdo bien, sólo sé que yo vi cuando estaba por caerse pero no reaccioné, no sé qué pasó, sólo me quedé inmóvil mientras su papá saltaba de un extremo a otro de la mesa para ver si llegaba antes de la caída y lanzaba un fuerte: ¡Lucero agárrala!. No pude. Ale era chiquitita, la altura era importante, felizmente sólo tuvo un chinchón. Pero el sonido de su […]

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Una revolución para niños

Creo que una de las preguntas que más nos hacemos los padres es ¿Cómo hago para que mis hijos aprendan a comer bien, de donde vienen su comida y, principalmente, cómo hacer para que disfruten lo que comen?. Pues es la misma pregunta que se hicieron en La Revolución, asociación que tiene como objetivo educar a los niños en todos los temas relacionados con la alimentación, desde la agricultura hasta el gusto. Pregunta que se hizo Karissa Becerra, su fundadora. Y que, debo decir, están resolviendo de una manera maravillosa. Entre las varias actividades que desarrollan, tienen talleres de verano para niños entre los 5 y los 10 años. En ellos los niños conocen la importancia de los alimentos, de dónde vienen, dónde se cultivan, quién los cultiva y además proponen varias maneras de prepararlos y comerlos, todas muy divertidas.  Ale ha participado de la mitad del primer taller (es que nos pusimos las pilas algo tarde) y el lunes […]

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El arte de contar historias

Los niños, en general, tienen una manera alucinante de contar cuestiones sumamente sencillas. Algunos, los más chiquitos, los que comienzan a amarrar una palabra con otra, hacen estas pausas hermosas en las que respiran, alargan la primera letra de la palabra que dirán, dicen “no, no, eso no” y se corrigen solitos. Y una oración les puede tomar varios minutos. Están también los que hablan a la velocidad de un rayo, cien palabras por minuto, sin parar, sin respirar, que termina sin aliento y dicen: “y, y, y…” y siguen hablando. Están los que hablan y mueven el cuerpo completo, y marean, y van llevando tu mirada de arriba a abajo y hacia el costado mientras el rededor se vuelve el escenario en el que sucedió la historia que nos cuentan. Marean y mucho, pero hay tanto entusiasmo en su relato que contagian. Están los que terminan contando una historia más grande que la que realmente sucedió, estos […]

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Microteatro: obras de 15 minutos

En Microteatro captamos la esencia de un tema y lo expresamos en un periodo corto de tiempo con un reducido número de espectadores. Ya había ido a ver algunas obras de Microteatro, algo escéptica porque cuestionaba el hecho de “vivir” un argumento en solo 15 minutos. De eso se trata Microteatro, 25 obras de entre 10 a 15 minutos, para 15 espectadores. La conclusión fue que sí, sí puedes vivir, trasmitir, emocionarte con una obra de 15 minutos. El esfuerzo de los actores y directores para condensar en sólo 15 minutos una historia es realmente un éxito. Las obras que fui a ver fueron geniales, pero resulta que Microteatro tiene obras para niños también, desde los 3 años hasta los 14, los sábados y domingos desde las 4pm hasta las 6pm La entrada para todos cuesta S/13, para las obras de la noche (que ya no son para niños) la […]

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Un miedo nuevecito

Alrededor de mis hijas se han generado las alegrías más grandes, felicidad genuina y demás emociones maravillosas. Pero también mis más grandes miedos. Uno de ellos, nuevo, nuevecito para mí, es el que vengo experimentando hace sólo unas semanas. Llevamos 4 años de custodia compartida, el papá de mis hijas y yo criamos juntos, estamos súper involucrados en todo lo referido a nuestras hijas y ellas van pasando por situaciones y experiencias que desde la perspectiva de cada uno de nosotros les vamos generando. Conocen nuevas personas a través de su papá y a través mío, personas con las que se involucran, con las que comparten, con las que van formando historias. Esto me parece fabuloso, enriquecedor, hasta que Ale comenzó a nombrar a alguien que sabía hacer muchas cosas que a ella le gustan, luego fue Anita. “La amiga de papá hace esto…”, me dijo el otro día, “seguro le gustará esto y también lo otro…”. Y ahí […]

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El lunar

Tengo un lunar en la mejilla desde que nací. Dice mi mamá que en cuanto salí de la panza le dijeron: “wooowwww qué tal lunar tiene esta niña” y que ella creyó que tenía un lunar del tamaño de mi cara. Era más pequeño, desde aquel momento me llamó “lunareja”. De niña no lo aceptaba, me molestaban, me creaba una inseguridad tremenda. Pasé años rogando que se vaya, que se borre, que se haga chiquito. No sé en qué punto de mi vida mi lunar se convirtió en mi marca personal, ponía un dedo sobre él y decía “no, sin mi lunar no soy yo”. En efecto, mi lunar no me define, me define aquello que pienso y hago, pero hoy me gusta, hoy acepto ser la lunareja. Y durante mucho tiempo cuando era pequeña, llegué a sentir que los niños podían llegar a ser muy crueles con aquello que les parecía distinto, […]

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La PokeMadre

Ese es mi nick para jugar Pokémon, estoy en el Equipo Sabiduría, en nivel 8, he atrapado más de 80 Pokémon, ando incubando algunos huevos, aprovechando las Pokeparadas porque las Pokebolas se me acaban al instante y aún no he evolucionado a varios de mis Pokémon. Mis hijas juegan también, en efecto salimos juntas a caminar, a cazar. Las calles han sido tomadas, los espacios públicos (aquellos que están hechos para todos nosotros) están repletos de personas que conversan, que encontraron en esta realidad aumentada un puente para compartir, conocer otras personas, caminar y caminar. Hace unos días, mientras cazaba por mi casa, una señora que iba detrás me dijo: “tienes un Sandshrew a tu derecha, atrápalo, atrápalo”. Le dije: “¡no puedo, se me escapa!”… y así nos quedamos unos diez minutos conversando acerca de nuestros hijos, del juego, ella me contaba que sin darse cuenta ya había caminado 10km. […]

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La niña que lo perdía todo 

Había una vez una niña que todo lo perdía. Había una vez una madre que se preguntaba por qué esta niña maravillosa perdía con tanta facilidad todo, absolutamente todo. Lapiceros, chompas, loncheras, pantalones, juguetes, a veces se perdía ella misma. “¿Y dónde dejaste tal cosa, niña? No lo sé”, siempre era “no lo sé”. Esa es la historia de Ale, la de todas las semanas. He llegado a pensar en ponerle alarma a sus cosas para luego poder encontrarlas, así como cuando no encuentras el carro en el estacionamiento y comienzas a hacer sonar la alarma hasta que lo encuentras, así igualito quiero hacer con todo lo que se le pierde. En serio, es alucinante lo distraída que puede ser esta niña. Hace unas semanas batió el récord entre que comenzó a usar algo y luego lo perdió, se trata de una chompa que me demoré semanas en encontrar, ya […]

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