¿Hay alguien ahí?

No paso por aquí hace tanto que hasta había olvidado cuál era la contraseña para entrar a esta casa. Ha pasado un poco más de un año desde la última vez que escribí, más de una vez he imaginado que escribía, he escrito los textos en mi mente, les he puesto imágenes, les he pasado corrector, pero jamás los publiqué.

Hoy estuve en los Manglares de Tumbes, pensaba en que sería ideal que mientras mis ojos van viendo pudiera de alguna manera mágica ponerle letras a lo voy sintiendo y esto se fuera publicando. Es que la sensación, la vista, eran tan maravillosas que me resultaba mezquino no compartir. Imaginen esto (quienes aún estén por aquí): media tarde, casi casi por caer la noche, sol puesto, naranja hermoso, como las tangelo que encuentras en el mercado de Tumbes. Verde por todos lados, el sonido de las aves de la zona, las hembras tan injustamente menos pintorescas que los machos, la naturaleza que se abre paso. Brisa fresca. Combina todo eso, súmale tu presencia.

Estoy en el aeropuerto mientras escribo, llegaré a Lima a medianoche. Ya saludé a mis hijas, ya hice check a las tareas de la peque, ya escuché los últimos logros de la más grande. Ya les conté que llevo frutas, fresas, limón, moras y también ají. Ya quiero estar en mi casa, quiero mi cama para que alivie este tremendo dolor en la cintura o los riñones, yo qué sé. Solo estoy convencida de que mi cama tiene efectos curativos.

Quiero volver a entrenarme en esto de escribir, que salga lo que salga.

Lu

6 comments

  1. Ohhhh luego de uff…pero gracias x acordarte de tus seguidoras y que siempre les cae a pelo un buen consejo tuyo o un comentario como el de ahora, recomiendanos el hospedaje que sería buenísimo, bienvenida otra vez !!!

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