¿Alguna vez se te cayó al suelo tu bebé?

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Ilustración de Sara Herranz

Confieso que a mí, las dos niñas, por lo menos una vez cada una. Felizmente no pasó nada grave, harto llanto por el dolor, un gran chinchón, pero nada más. Pero la sensación que se queda en la mamá y el papá es terrible, más cuando estuviste cerca de tu hijo/a o cuando tú misma lo tenías cargado.

Me pasó con Ale, una vez. Ella estaba sentada al lado mío, en una de las sillas del comedor, y se iba de costado  y regresaba. No recuerdo bien, sólo sé que yo vi cuando estaba por caerse pero no reaccioné, no sé qué pasó, sólo me quedé inmóvil mientras su papá saltaba de un extremo a otro de la mesa para ver si llegaba antes de la caída y lanzaba un fuerte: ¡Lucero agárrala!. No pude. Ale era chiquitita, la altura era importante, felizmente sólo tuvo un chinchón. Pero el sonido de su cabecita que fue directo al piso se quedó grabado en mi mente muchísimo tiempo. Luego de aquella vez mis reflejos se volvieron la locura, cojo todo a una velocidad increíble, a veces hasta sin mirar. No más se me cayó una hija.

Pero estas son cosas que pueden pasar, finalmente uno no puede tener los ojos pegados al bebé, eso es humanamente imposible. En el segundo menos pensado, plum. Los estás viendo pero te das la vuelta por alguna razón, medio segundo, y ya pasó algo. Tranquilas, tranquilos, estas cosas pasan, hay que ser cuidadosos pero también hay que reconocer que hasta al más atento del mundo se le pasarán algunas cosas.

Más allá de la anécdota, del chinchón, es necesario tener en consideración algunos puntos ya que no todas las caídas son leves, algunas -lamentablemente requieren ser tratadas en una sala de emergencia. Lo primero es mantener la calma, una mamá y un papá desesperados pueden no tomar las mejores decisiones. Observa bien qué está pasando, ¿hay sangre, hay vómitos?. Recuerda que los vómitos se pueden producir por el llanto descontrolado que irrita la garganta y no necesariamente porque la caída causó algún daño interno, por eso es importante que observes. Si hay pérdida de conciencia, sangrado en orejas y/o nariz, es necesario que no esperes más y vayas a un centro de salud de inmediato.

Realmente deseo que ningún hijo nuestro se caiga, se lastime o se haga daño. Los accidentes simplemente ocurren, no se puede controlar todo, así que a mantener la calma, informarse y a dejar la culpa de lado para poder avanzar, siempre avanzar.

Hablamos,

firma

4 comments

  1. Uff los tres se han caído la clásica caida de la cama de mamá, mea culpa siempre conmigo cerca, un segundo y Zas! al piso, nada grave gracias a Dios, como dices mucha calma y cabeza fría, es lo único que podemos hacer una vez se ha sucedido
    Besos Lu

    1. Es súper difícil mantener la calma, pero no imposible. Y pasa, pasa todo el tiempo, un segundo que no los ves y ahí están, en el piso :S

  2. Cada uno de mis 3 hijos se han golpeado ante mi atenta mirada, pestañeando… Cada golpe en la cabeza sí amerita una revisión médica para tranquilidad de los padres y del peque. Si el médico no encuentra nada: aleluya! Y si hay algo que tratar: aleluya también! Pues en ambos casos hemos ganado. Por lo demás la culpa nos acompañará un rato pero hay que expulsarla lo más rápido posible por nuestra salud

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