Acerca de estar sol@

Hace tan solo unos días, y 36 años después, me quedé sin lunar. Sí, sin mi marca personal, sin mi sello, sin ese óvalo que nació conmigo en mi mejilla derecha. Me quedé también sin “la mosca”, sin el “tienes algo en la cara”, sin los molestos comentarios que de niña me hacían otros niños y que me afectaban muchísimo. Y la decisión no fue estética, hace muy poco les contaba acerca de él en esta nota. Cuando ya estaba segura de tenerlo, cuando ya lo llevaba con orgullo, pues se tuvo que ir.

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Independientemente de las razones (que fueron tres, y fueron suficiente), algo que pasó fue que -como siempre- decidí ir a mi cirugía sola (tal como lo hice en una quimio que me hicieron el año pasado), decidí tomar mi carro, ir a la clínica, decirle chau al lunar, volver a mi carro e ir a mi casa. Pero esta vez, a diferencia de otras veces, le comenté a mi papás y a algunos amigos del procedimiento y blablala. Además, justo el día de la cirugía me quedé sin carro y sin esperarlo ni pedirlo, comenzaron a ofrecerme acompañarme y llevarme a la clínica, esperarme y luego llevarme a mi casa. Primero mi mejor amigo, luego una de mis amigas, luego mi otro mejor amigo, luego mis papás. “Lu te recojo de tu oficina”, “Lu te espero durante la cirugía”, “Lu te llevo a tu casa…”. Me sentí sumamente acompañada, querida.

Pasó todo y al llegar a mi casa, mi mamá -como cuando tenía 5 años- me preparó sopa de pollo (para el alma), casi casi me arropa y luego se fue. Ese día, esta semana, estoy sola en casa. Lo que comenzó ese día aun no ha parado. Mis amigos, mis queridos amigos, mis hijas se han mostrado realmente preocupados porque estoy sola, justo estos días, justo después de la cirugía. “Y quién te va a cuidar”, “y si necesitas algo”, “y si te comienza a doler”. Pero su preocupación me ha preocupado.

Hace ya varios años que hago y deshago conmigo por decisión propia, me he sentido sola, ufff infinidad de veces, hasta el llanto, hasta la profunda tristeza. Y ojo, digo que me he sentido sola, pero no necesariamente lo he estado. Pero ya desde hace un tiempo, bastante tiempo, y como de todas maneras tenía que pasar, disfruto el ser solo yo. Estar sola es relativo, mis hijas están ahí, son compañía constante. Levanto el teléfono y mis amigos más queridos están ahí también: “¿ya comiste?”, “vamos por un vino”, “te quiero”. La noche de la cirugía casi no dormí, me aterraba la idea de quedarme dormida y acomodarme del lado de mi mejilla derecha y aplastar los puntos y hacer un desastre. Sí, esa noche dije: “ojalá hubiera alguien aquí, en este instante, a mi costado, que me volteé cada vez que me quede dormida”. Sí, esa noche me sentí tantito sola.

Pero puse almohadas, como pared, como barrera de contención. Y no pude dormir igual, pero no me volteé, no me aplasté y desperté al día siguiente y volví a dormir y los mensajes no pararon y el cariño honesto de quienes me quieren tanto lo sentí, lo viví, lo disfruté.

Hijas mías, familia maravillosa, amigos queridos, no estoy sola, felizmente los tengo a ustedes, felizmente sé que me tengo a mi, mi principal influenciadora. Y bueno, veremos qué nos dice el patólogo la próxima semana acerca de mi querido lunar, que sea lo que tenga que ser. Sólo tengo un plan: ser feliz.

Hablamos,

Lu

8 comments

  1. “felizmente sé que me tengo a mi, mi principal influenciadora. ” .. como aprendo de ti Lu… estoy segura que todo saldra super bien .. el mundo necesita mas gente como tu!
    Cariños de alguien que tambien aprendio a disfrutar estar sola … claro que rodeada de mi hija, familia y amigos
    Besos!

  2. TERE MEHER DAL BOLA NA escucha ese Mantra en youtube..y escucha todos los mantras que puedas son canciones hermosas que te traeran calma y mucha paz…
    Cuidate mucho y solo ten pensamientos positivos todo ira pasando día a día vendrá uno mejor que el otro..besos y cariños…y por cierto el patólogo solo te dará buenas noticias ya verás…

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