Siempre, esto lo quise siempre

raindrop
“Rainy Days” by Danielle Pioli*

La intensidad con la que los niños atesoran, sueñan, desean algo, lo que sea, en un momento determinado (en varios momentos) resulta siendo tan grande que a veces abruma, divierte, aunque también invita a la reflexión.

Ven algo, por primera vez en su vida, y sueltan un apasionado y hasta lacrimógeno: “Siempre quise tener esto, siempre”. Escuchan una canción que le gusta, en el caso de mi hija menor por ejemplo, y sale con un “siempre quise escuchar esta canción, es mi favorita”. ¿Cuántas veces la escuchó?, dos veces.

Me pregunto, ¿será sólo anecdótica la manera cómo expresan su deseo por algo que les gusta, algo que recién conocen? O será que esto es totalmente serio y que nosotros, los adultos, hemos perdido la capacidad de desear con tanta intensidad que sólo nos resulta gracioso y hasta obviamos estas declaraciones. Quizás sea el uso del “siempre”, o la demostración de la pasión, de la fuerza, lo que me gusta de mis hijas, de los niños en general. Lo tomo en serio, me copio.

Creo que cada una de las cosas que hacen, sienten y piensan estas pequeñas personas sin prejucios, sin vicios, sin taras, crédulos totales, preguntones interminables, que perdonan tan rápido, que olvidan y siguen con sus vidas más rápido aún. Creo que estas pequeñas personas que van por rededores dan lecciones todos los días, siempre.

Y cuando mi hija me dice que soy la mamá que “siempre” quiso tener pues le creo, le creo sin dudar.

Hablamos,

Lu

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