SOS: ¿Qué le regalo a mi mamá?

Digamos que yo la tengo súper fácil. Todos los años, dos semanas antes del día de la madre, recibo LA llamada de mi mamá: “Hijita, ya que está cerca el día de la madre y como tú eres un hija maravillosa que piensa en su madre todo el tiempo, quisiera lo siguiente: 1) el perfume, 2) la blusa, 3)… Mira, si quieres me compras una sola cosa, si quieres todo. Lo que tú quieras, te quiero hijita”. Ya está, la mujer me hace la vida sumamente sencilla.

Pero si tú, hijo/hija de tu madre, que aún no sabes qué regalarle, que quieres “darle en el clavo” con EL regalo, que quieres sorprender a tu mamá y hacerla súper feliz, aquí te paso algunos datos para que cuando tu mamá reciba el regalo se vaya encima tuyo a apapacharte como cuando tenías 5 años:

by Valeria Hernan

Paso 1: OBSERVA. Ve detrás de ella, sigiloso/a, que no te note, con lupa, lápiz y papel (y lentes negros si quieres, para que no te reconozca). Momentos claves: cuando se levanta, cuando habla por teléfono, cuando se arregla, cuando cocina, cuando ve la tele, cuando sale a comprar y/o trabajar, cuando reniega.

Paso 2: ESCUCHA. Si habla mucho, usa una grabadora. Atento cuando habla contigo, con tus hermanos, con sus hermanos, con sus amigas. Cuando cuenta algo que la hizo feliz, que la puso triste, que le preocupa, que la hace renegar (si fue por tu culpa, más atento/a aún).

Paso 3: ANALIZA E IDENTIFICA. Reúne todos tus hallazgos, reconoce a tu mamá, identifícala. Aquí una guía sencilla: a) La Mamá Chamba, o está en la oficina de lunes a viernes de 8 hasta quien sabe qué hora, o está en casa limpiando, cocinando, organizando todo. En ambos casos, se casa la mugre 24/7. b) La Mamá Fashion, en casa o en la oficina, con 1 hijo o con 5, a las 6am o a las 10pm, está perfecta, combina de manera maravillosa zapato, blusa y labial. Jamás se despeina. c) La Mamá Cute, no importa qué pase en el mundo, no importa cuántos rojos sacaste en el cole, no importa si te encontró con el novio infraganti, siempre comenzará diciendo: “hijito/hijita…”, pondrá sus ojos chinitos y con la voz más dulce del planeta te dirá que eres lo máximo y que todo se puede arreglar. d) La Mamá Chef, todos los domingos (menos el día de la madre) tiene en la mesa un rico almuerzo, variedad de platos, todos los sabores y en cuanto vas por tu primer bocado, te mira, te mira, te mira, hasta que sale un: “¡qué buenazo mamá!”, luego se va a la cocina a traer más comida, feliz.

Paso 4: COMPRA EL REGALO. Llegar hasta aquí ha sido un proceso difícil, tanta información, tanta variedad. Sí, tu mamá es todo lo que viste y lo que no también, es muchísimo más. Ve por un perfume, por un vestido, un libro, flores, un viaje… Seguro todo eso le fascinará.

Pero sabes qué no puedes olvidar, sabes qué queremos todas las mamás: ¡tiempo!, ninguna culpa (o pocas), hacer lo que nos venga en gana (con tiempo y sin culpas). También escuchar de cuando en vez que lo estamos haciendo bien, aunque nos hagamos las súper fuertes, todas en algún momento lo necesitamos. Acompaña todo esto con tu regalo, el que sea hayas decido comprar, agrégale un abrazo honesto, interminable, mírala a los ojos, haz que te mire. Creo que siempre -me dijo quien leyó esta nota antes de que la publicara- no importa cuántos años siendo hijo/a tengas, siempre estarás en la duda, en el cuestionamiento, en el rico conflicto de “ahora qué le regalo a mi mamá”, siempre seremos unos dummies para esto.

Pasen un día -y una año completo- lleno de todo.

Lu

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