Hace casi 15 años

Acababa de cumplir 18 años y 8 meses de embarazo.

No tenía certeza de nada, no había ido a ningún campamento en mi vida, no salía a fiestas, ni hacía lo que hacían mis amigos de la misma edad. Estaba empezando el 2do año de la universidad, tenía una pancita, miedosa como yo no se atrevía a mostrarse tal cual. Era muy flaquita, pequeña, mi cuerpo no le hacía justicia al tamaño de mi fuerza, de mi valor en medio de todo el terror que sentía.

¿Qué se supone que haría? ¿Cuál era el plan? No sabía, no había. Sólo sabía tres cosas: 1. Tenía que ser muy responsable, en todo. 2. Tenía a mis papás y su apoyo absoluto. 3. Sabía que mi niña se llamaría Ana Cecilia. Y así comenzamos, ella y yo. Ella, siempre ella.

Esto lo he contado muchas veces, y es que me gusta recordarlo. Me gusta saberla mi heroína, mi Yoda. Y es que sólo a los minutos de dar a luz en un parto muy rápido, me la dieron en aquella sala fea de hospital, esa sala fea pero acogedora, llena de otras mamás y sus niños. Me la dieron envuelta en una manta, pedacito de persona, la pusieron en mi brazo izquierdo. Ella abría la boca como buscando algo, ¿qué buscas muñequita?, me pregunté. ¿Qué hago ahora?, le pregunté. Les juro que me miró fijo a los ojos y me dijo: tranquila, yo te voy a enseñar.

No sé si fue efecto de la anestesia que me pusieron para suturar la episiotomía que sin pedirlo me practicaron, la verdad no lo sé. Sólo sé que pasó. Sólo sé que ella me enseñó qué hacer, un día a la vez, todos los días. Y he sido una pésima alumna, pésima, pésima, pero también me he esforzado, muchísimo.

Y hoy, estos días, cuando ya casi es inminente que cumplirá 15 años. Cuando es ya sabido que se enamoró de su primer amor y es correspondida. Hoy, estos días, cuando no veo a una mujercita -cuando en realidad sí lo hago- sino a mi chiquita, llena de pelo, que se golpeaba con todo, todo el tiempo. Cuando la veo haciéndome “chinito”, cuando se cuelga de mi cuello y yo la cuelgo de mis pies y la hago “volar” echadas en la cama. Mi chiquita, que ahora se riza las pestañas, que dibuja y toma fotos demostrando tanto, tantísimo talento.

Mi hija de casi 15 años, mi Anita. Que tuya sea la vida que quieras tener hermosa.

Lu

6 comments

  1. Mi hijita tiene 6 años y cada día la veo más grande, más independiente y se me hace un nudo en la garganta y en el corazón,, me imagino tú con tu hija toda una señorita todos los sentimientos encontrados que debes tener y como dices que sean lo que quieran ser y sobre todo que sean felices.

  2. Que hermoso escribes Lu, te confieso que siempre término bañada en lágrimas después de leerte, te admiro y te sigo, muchas felicidades

  3. Felicitaciones Anita, por esa hermosa mami que tienes y tus hermosos 15 y muchas felicidades Lu , por la familia hermosa que son , que cuidas y amas siempre .
    un Abrazo
    Niszi.

  4. Lú querida.
    Como siempre, tus notas son una delicia. Es como si te tuviera en frente contándome cada línea que has escrito.
    Un beso para ti y tus dos enanas.
    Me identifico perfectamente con la expresión de que nuestros hijos NOS enseñan y yo también he sido y soy mala alumna, pero espero de todo corazón ir mejorando por y para ellos.
    Un besito

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