¡Vacaciones!

Me ha pasado, cada vez con más frecuencia, que me encuentro conversando con personas que tienen la misma edad que yo (o quizás más grandes que yo) y siempre, siempre, llegamos al mismo tema: “cuando nosotros éramos niños“. Y con mucha emoción vamos recordando nuestros juegos de niñez, TODO lo que hacíamos, todo lo que disfrutábamos:

  • Salir desde las 9am hasta las 6pm, sin aparecernos en casa en todo el día, salvo para almorzar.
  • Jugar en la calle, siempre en la calle.
  • Llegar a casa enterrados, cochinos a morir.
  • Inventar las más alucinantes y mongas historias mientras manejábamos bicicleta.
  • Jugar liguitas, soga, lingo, yaxes.
  • Tomar agua de las mangueras de los jardines (porque ¿pará qué volver a nuestras casas? ¿por agua? ¡no había forma!).

Seguro tú también recordaste. Y todo esto pasaba de manera más intensa en vacaciones, sí, ¿te acuerdas? Vacaciones era sólo jugar y jugar y jugar y seguir jugando. Estas vacaciones, las de nuestros hijos, distan mucho de ser como las nuestras, ufff hay kilómetros de distancia. Ellos, nuestros hijos, deben “usar su tiempo en algo útil”, “deben usar su tiempo en aprender, luego nos lo agradecerán”. Cuando el juego mismo es aprendizaje del puro y del bueno.

Pero Lu, esta época no es la misma de 1990, hay más inseguridad, la mayoría vive en departamentos no en casa, mamá y papá trabajan, y los niños DEBEN estudiar. Sí pues, no es lo mismo, felizmente tú sí. Felizmente tú eres el mismo niño que jugó hasta el cansancio, que con cáscara de plátano jugó mundo y corrió como loco jugando mata-gente. Felizmente sabes que eso -y mucho más- te hizo quien eres.

OJO, no estoy en contra de las vacaciones útiles, claro que no. Lleven a sus hijos a la piscina, a talleres de pintura, de súper héroes, de cocina, lo que quieran, lo que ellos quieran. Un taller, digamos, es suficiente. Dos, ok, está bien. ¡No más, por favor! Es necesario dedicar tiempo al juego, a la imaginación, la creación, al juego sin estructuras, al simple y más gratificante disfrute.

Pero Lu, ¿qué hacemos? Mi hijo está solo todo el día… Recuerda que no crías sola, que tienes a tu familia, a tus amigos, a tus vecinos, confía. Apóyate y apoya a otras familias. Aquí te paso algunas ideas: (+ de) 50 cosas divertidas para hacer con niños/as en vacaciones (y el resto del año). Sólo necesitarás tiempo, tiempo que sí tienes, prioriza 😉

Un consejo, un importante consejo, ofrécele libros a tus hijos. Llévalos a una librería, déjalos caminar en ella, déjalos ver, revisen juntos algunos libros, cómprale el que quiera. Vayan a casa y léanlo, de a poquitos o devoren el libro completo. Practiquen esto regularmente, no sabes todo lo que les estarás regalando.

Que estas sean unas vacaciones diferentes, que estos meses sean inolvidables.

piess

También les voy a pasar datos de vacaciones útiles, no se preocupen 😀

Hablamos,

Lu

2 comments

  1. Creo que lo que más me da pena de lo que ahora no pueden disfrutar mis hijos es del juego en la calle. Me acuerdo perfectamente, todos jugando en la pista..!!! y nos turnábamos la calle, es decir, a veces tocaba frente a mi casa y otras frente a la casa de los otros amigos y eso podía ser a la vuelta de la mia. Nos quedábamos horas hasta que a eso de las 6 empezábamos a escuchar nuestros nombres, era el llamado para ir a comer y regresar a casa. Regresábamos sudados, cochinos y a veces con olor a humo, sí, porque nos encantaba hacer fogatas en los terrenos…tiempos aquellos…

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