¿Cómo elegir el mejor juguete para tu hijo?

La mayoría de nosotros estamos pensando qué regalar en navidad, concentrados en qué le gustaría a nuestros hijos (o a nosotros), en que el regalo sea muy grande (más que significativo), en que satisfaga las “necesidades” que dicen tener nuestros hijos (Ale, mi hija de 5 años, no deja de decir que “necesita” 3 ponys más para que estén junto a los otros 12 que ya tiene :S).

La verdad es que la mayoría queremos llenarlos de cosas, “que tengan todo lo que yo no tuve”, y de inmediato compramos un “play station 4″ (que resulta siendo mejor regalo para los papás que para los hijos). Y perdemos el foco de lo realmente importante: “¿para qué compramos tal o cual juguete?”. ¿Han respondido esa pregunta papás y mamás?. La respuesta primera es “para que juegue”. Ahora otra pregunta: “¿un juguete gigante, lleno de colores, luces y sonido o uno pequeño pero muy caro asegurará que tus hijos jueguen?”. ¿No te ha pasado que tus hijos se concentran en la caja del juguete que le regalaste? Te has preguntado ¿por qué será?.

by natascha rosenberg

Hoy encontré me topé con una que invita a la reflexión, que nos pide cuestionemos nuestras prioridades y volvamos a lo básico: “el juego”, a comprender la importancia de ser parte de los juegos de nuestros hijos y no pretender que un juguete asuma nuestro rol. Les paso parte del artículo:

En esta época del año, los padres en todo el mundo gastan miles de millones de dólares en juguetes nuevos. La industria del entretenimiento infantil utiliza un marketing agresivo para vender los últimos modelos y hasta los más “educativos”.
¿Aprenden algo los niños con estos juguetes? ¿O es una promesa que se queda solo en la caja? Para nadie es un secreto que los creadores de juguetes están más interesados en generar ganancias que en el desarrollo del niño. Pero ahora, con los supuestos productos “educativos”, ¿qué es lo mejor para los más pequeños?.

“El mercado ha hecho un trabajo maravilloso diciéndole a los padres que si no les compran los juguetes adecuados a sus niños –los que ellos mismos fabrican–, estos se verán afectados intelectualmente”, dice Roberta Golinkoff, profesora de Psicología de la Universidad de Delaware y autora del libro Cómo aprender jugando en la etapa preescolar.

Diversos estudios muestran que los niños aprenden jugando, no de los juguetes. Los padres deben tener mucho cuidado con los que están etiquetando como “educativos”. Sorprendentemente, son muy pocos los juguetes que se desarrollan con el apoyo de psicólogos infantiles.

“Deberían preguntarse: ¿Incentiva este juguete la creatividad de mi hijo? ¿Requiere que el niño se mantenga activo mientras lo usa? ¿Tiene más de un uso? Los juguetes que hablan, cantan o bailan tocando un solo botón son bastante inútiles para los niños”, dice la especialista.

En opinión de Golinkoff, los juguetes que necesitan los niños son 90% niño y 10% juguete. “Por eso, muchas veces los niños están más fascinados por la caja en la que viene el juguete que en el juguete mismo, ya que la caja tiene un millón de posibles usos y el juguete solo uno”.

En resumen, los niños aprenden más de los juguetes que ofrecen múltiples posibilidades y de aquellos que les permiten expresar su creatividad –incluyendo proyectos de arte y confección, rompecabezas y juegos donde se puedan usar disfraces–, juegos de rol y juguetes armables. Está en tus manos hacer la diferencia con tus hijos.

EMMA E.FORREST

Cómprale a tus hijos lo que quieras, lo que creas necesite, le guste o no esperaban. Pero no olvides acompañar sus juegos, ser parte de ellos y volver a lo básico, a armar, cortar, pintar, tirarse al piso y jugar. Los juguetes totalmente estructurados (en los que solo se puede mirar) limitan el juego, lo vuelven de una determinada manera y jugar es todo lo contrario, es mil formas de aprender, de divertirse, de crear y pasarla bien.

Hablamos,

Lu

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