¿Qué debe saber un niño a los 4 años?

He encontrado esta nota en la página de Léon Trahtemberg, quien la extrae de A Magical Childhood.

Trata acerca de una verdad que a toda costa y con mucho esfuerzo se quiere negar y ocultar: los niños necesitan a sus padres, tiempo, jugar y no se sometidos a una estresante vida de adulto. Los niños necesitan ser, crecer y saberse niños. Léanlo, reflexionen, no se culpen, siempre hay tiempo y maneras de hacer las cosas mejor.

Ekaterina

¿Qué debe saber un niño a los 4 años?

Una madre que llamaremos Micaela, preocupada por los aprendizajes que asegurarán que su hijo tenga las mejores opciones de éxito en la vida consulta a través del panel escolar a las otras madres si han averiguado o saben ¿qué debe saber un niño de 4 años? (magicalchildhood 31/08/2010). Parafrasearé todos sus comentarios.

Una mamá contestó publicando una larga lista de todas las cosas que su hijo ya había ido aprendiendo: contar hasta 100, conocer los planetas, escribir su nombre y apellido, y así sucesivamente. Otras madres publicaron links con listas de lo que cada edad debe saber; y así sucesivamente.

Micaela se sorprendió con las respuestas que describían una cultura muy competitiva que convertía a los niños preescolares en trofeos académicos. De modo que decide publicar su propia lista de lo que un niño de 4 años debería saber. Reseñaré lo que escribió.

1. Nuestro hijo debe saber que es amado por completo y sin condiciones, todo el tiempo.

2. Debe saber que está a salvo y cómo hacer para mantenerse a salvo en público y en compañía de los demás, en las situaciones más diversas. Debe saber que puede confiar en sus instintos sobre la gente y que nunca tiene que hacer algo con lo que no se sienta bien, no importa quién se lo esté pidiendo. Debe saber cuáles son sus derechos personales y que su familia la respalda.

3. El niño debe saber reír, actuar y usar su imaginación. Debe saber que está bien pintar el cielo de naranja y dibujar a los gatos con 6 patas si es que él lo ve así.

4. Debe conocer sus propios intereses y ser alentado a procurarlos. Debiéramos darle menos importancia a aprender los números porque lo aprenderán de modo casual llegado el momento; mientras tanto no pasa nada si se le deja sumergirse en barcos con cohetes, dibujos de dinosaurios o jugar en el barro.

5. El niño debe saber que el mundo es mágico y que él es maravilloso, brillante, creativo, compasivo y que es tan digno pasar el día fuera de la escuela haciendo cadenas de margarita, pasteles de barro y casas de hadas que asistir a la escuela.

Pero lo más importante es lo que los padres necesitan saber:

1. Que cada niño aprende a caminar, hablar, leer y hacer álgebra a su propio ritmo y que apurarlo no tendrá ningún impacto sobre lo bien que caminará, hablará, leerá o hará álgebra en el futuro.

2. Que el mayor predictor del alto rendimiento académico y altas puntuaciones en las pruebas de logros al final de la secundaria es la lectura de los niños y no la disponibilidad de tarjetas, juguetes o computadoras, siempre que mamá o papá se tomen el tiempo cada día para sentarse a leer con sus hijos.

3. Ser el niño más listo o realizado en clase nunca ha tenido algo que ver con ser el más feliz. Estamos tan atrapados en el intento de dar a nuestros hijos “ventajas ” que los estamos obligando a vivir una vida multitareas estresante como la de los adultos, cuando una de las mayores ventajas que podemos dar a nuestros hijos es un infancia simple y despreocupada.

4. Es deseable que nuestros hijos estén rodeados de libros, la naturaleza, materiales de arte y tener la libertad para explorarlos. La mayoría de nosotros podría deshacerse del 90% de los juguetes de nuestros hijos y no los echarían de menos, aunque es importante conservar algunos: los juguetes de construcción como legos y bloques, juguetes creativos con todo tipo de materiales de arte, instrumentos musicales y muchos libros. Además, deben tener la libertad de explorar con frijoles secos, amasar el pan, hacer garabatos con pintura, muñecos con plastilina, jugar con grama y barro.

5. Nuestros hijos necesitan padres que se sienten y los escuchen, con quienes hacer manualidades, que se tomen el tiempo para leerles historias y hasta actuar a veces como tontos con ellos. Ellos tienen derecho a saber que son una prioridad para nosotros y que de verdad amamos estar con ellos.

No es tan difícil, nuestros hijos necesitan padres dispuestos, disponibles, que prioricen su formación (en todo sentido). Entonces, ¿qué necesitarían nuestros hijos a los 4 años, a los 5, a los 10, a los 18, a los 25…?

Hablamos,

Lu

2 comments

  1. Wow, q lindo. Me hace sentir q lo q hago y el tiempo q les doy a mis hijos, valen la pena cada segundo de esfuerzo.

  2. Querida Lu, Al fin me siento para poder escribirte y contarte. Yo deje mi trabajo después de 15 (en Mayo.13) años para cuidar a mi hijo de hoy 4 años, nosotros vivimos problemas económicos que los llegamos a superar y el nido era el lugar ideal para que velen por la seguridad emocional de todo lo que pasamos y ese fue Coloreando el Mundo en Surquillo, las profesoras con su amor, firmeza, creatividad y el inovador metodo de enseñanza Montessori lograron mi objetivo como madre. Siempre que hablo con mis amigas y ven como es mi hijo les encanta. Mi hijo es comunicador……habla y pregunta y muchas veces algunas no tengo respuesta a todas sus preguntas y solo digo “voy a investigar” tiene un lenguaje amplio, es tratado con respeto y mucho amor.
    Antes mi hijo estuvo en un nido tradicional donde se convirtio en un niño intelectualmente sobresaliente y emocionalmente sin fortaleza es por ello que decido renunciar a mi trabajo de 8 horas y crear mi propio trabajo. Mi prioridad es sembrar las bases emocionales de mi hijo aunque eso me costo ir en contra de mis jefes, de mi madre, de mi esposo de mis compañeros de trabajo y solo mi hijo era el mas feliz porque ahora íbamos a almorzar juntos y lo iba a llevar y recoger del colegio, NOS EMPEZAMOS A CONOCER¡¡¡¡¡¡ Y ahora soy inmensamente feliz.

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