¿Es importante el juego en la educación?

Preocupadas, agotadas y frustradas, he escuchado a muchas mamás comentarme: “¡ay! hoy tengo harta tarea del nido”. ¿Tú o tu hijo/a?, he preguntado sorprendida. Y luego de una angustiada explicación, sí pues, la tarea era para la mamá/papá. Sumémosle que no era una, ni dos, ni tres, eran montones de tareas para asegurar el “correcto desarrollo de un niño de éxito”. Del nido directo a la Nasa :S

Ok, lo entiendo. Mamás y papás tenemos una preocupación geniuna, que antes del final de nuestros tiempos nuestros hijos terminen siendo buenas personas, exitosas, que tengan educación y que sepan usarla. Eso es completamente válido, pero en el camino vamos confundiendo algunos conceptos. Estamos convencidos que todo este gran deseo tiene su principal bastión en el colegio y nada más que el colegio. Y le adjudicamos responsabilidades a la directora, al profe de matemática, al de inglés, los libros de editoriales específicas, los horarios extendidos y por supuesto las toneladas de tareas. Todo eso, en conjunto, los hará exitosos.

A modo de “recordaris”, El Ministerio de Educación (Minedu) indicó que no debe asignarse tareas para el hogar a los niños de Educación Inicial, ya que el juego es la mejor forma de aprender en ese nivel de estudio, que comprende a los infantes de cero a cinco años. Vanetty Molinero, directora de Educación Inicial del Minedu, aseguró que la Directiva del Año Escolar 2013 establece, en forma textual, que “con el objetivo de preservar el tiempo libre de los niños y las niñas para jugar y compartir con sus familias, no deberá asignarse tareas para el hogar”, tal como consta en este artículo.

Para aprender, en la primera infancia, es vital, es necesario, es imprescindible que los niños jueguen. El juego es en sí una herramienta de aprendizaje. Una pelota lo es:

Es el principal juguete básico. De acuerdo a estudios realizados, produce un aproximado de cien interacciones de aprendizaje. “La pelota me permite compartir, prestar, correr con ella, sujetarla, sentarme sobre ella, tirarla, embocarla; conocer diversas formas, colores, tamaños, materiales, texturas. Todos los niños deberían tener por lo menos una pelota”, Carmen Vásquez de Velasco, consultora en Infancia y Desarrollo Social.

Entonces maestros, papás, ¿Por qué basar la educación inicial en el juego?, esta es la respuesta de León Trahtemberg (educador, consultor en educación):

“El juego es la forma de exploración, ensayo social y aprendizaje más primitiva del ser humano. Le permite al niño explorar, ensayar, fantasear, comunicarse de mil maneras, y con ello conocerse a sí mismo, su medio, desarrollar su lenguaje y sus vínculos. El juego permite ensayar la creatividad, romper los límites de lo convencional, pero a su vez cultivar la educación ciudadana, el respeto al “estado de derecho” en la medida que el niño va aprendiendo a que para jugar juegos sociales hay que respetar ciertas normas que lo regulan y permiten la participación de rodos los que desean jugar”.

¿Cuáles son los beneficios de enseñar a los niños mediante juegos?

“El juego no tiene la rigidez de las consignas prefabricadas por los profesores, el apuro por apegarse a un syllabus, método o una formula fija pre establecida que designa el camino a seguir trazado por los adultos. El juego libera a los niños de las tensiones del aprendizaje académico, del rigor de los exámenes, las notas y las observaciones que conducen a una evaluación por parte de los profesores”.

Pero Lu, mi hijo adora las tareas, siempre quiere hacer sus tareas. ¡Genial!, si lo notas, tu pequeño está jugando. Los niños deben disfrutar de su vida escolar, y esta comienza a partir de los 3 años, no hagamos que a los 10 ya no quieran nada con el colegio. Al evaluar el colegio en el que estarán tus hijos busca entre las recomendaciones cuál es el método que aplican para estimular el aprendizaje. OJO, dije estimular, no forzar.

Una pregunta más que le hicieron a León Trahtemberg en este artículo fue: ¿Qué consecuencias tiene en el niño que se le sobre-exija durante su etapa inicial?

Lo maltratan, aburren, asfixian, y con ello pierde el disfrute de su vida escolar. Un niño que no disfruta su vida escolar, va perdiendo la motivación por el aprendizaje autónomo placentero, por lo que se limita a hacer en el colegio solamente lo que de él esperan sus profesores o aquello que será motivo de los exámenes. Eso limita su disfrute, su creatividad, su motivación por superarse a sí mismo, por cultivar sus talentos. Eso lo dejará para sus actividades extra o pos escolares. Paradójicamente, apurarse con un niño para “ganar tiempo” lo único que hace es llevarlo a “perder su tiempo escolar”.

No desestimemos el valor del juego en la vida de nuestros hijos, hasta los adultos aprendemos jugando. No se trata de comprar todo tipo de juguetes que estimulen las diversas inteligencias, se trata de tiempo, de que junto a tu hijo/a tomes ese juguete que compraste , te tires al piso y juntos jueguen, aprendan.

¡A jugar, a aprender!

Hablamos,

Lu

Datos tomados de:
educacionenred.com
primerainfancia.regionpiura.gob.pe

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