Niños-adultos, una visión equivocada.

Tengo un objetivo que cumplir esta semana: responder todos los correos que ustedes, mamás y papás, me han enviado (desde el año pasado) y que por mil razones no he contestado hasta hoy. Lo siento, me creo pulpo, pero lo cierto es que tengo sólo dos manos y una lengua muy larga que a todo dice que sí. Lo siento, sinceramente.

Y ayer contestaba un poco más de 100 correos y entre ellos había una constante: muchas mamás -según lo que percibo- consideran a sus niños, bebés, como adultos. Me explico (y exagero un poco): “mi hijo corre, se tira, grita, llora, le digo que no y hace como que sí, le digo no hables y habla, le digo duérmete y no se duerme. Me hace perder la paciencia, ¿acaso no entiende lo que le digo? ¿Acaso no sabe que tiene que dormir?”. ¿Qué edad tiene tu niño?, consulto preocupada. “8 meses”, me cuentan.

Sí pues, yo a veces creo -estoy casi convencida- que mis hijas tienen un plan macabro para volverme loca, gritan, hacen lo contrario de lo que les digo. Y siento que lo están logrando, que no tienen ninguna consideración conmigo, que no entienden que trabajo, que estoy cansada, que todo el día estuve resolviendo diversos temas de una empresa de más de 7 mil trabajadores… No pues, mi hija de 5 años no entiende todo esto, no tendría por qué hacerlo. Nuestros hijos más chiquitos, menos.

Leía a Giselle Silva Panez en su blog conversacionesconflor.com, y acerca de este tema (pero motivada por una situación distinta a la que yo planteo hoy) ella comentaba:

Muchos niños son vistos y tratados como adultos, esperándose de ellos que actúen acorde a las necesidades de los adultos a su cargo. Los adultos que se relacionan de esta manera con los niños, suelen por lo general, invertir los roles y la jerarquía con los niños: esperan de ellos respuestas que van más allá de sus posibilidades físicas y/o emocionales

Pero el querer resolver, el querer que todo resulte siendo más práctico, fácil es un deseo natural. Y esperamos que ellos reaccionen cómo esperamos, qué sientan lo que sentimos, que estén de acuerdo con nosotros, no importa si no saben hablar. Ahí está el error, queremos que en esos momentos, a la hora de dormir, a la hora de comer, se comporten como adultos. OJO los niños no son tontos, no, para nada. Sólo son niños y saltarán y no querrán comer y a veces morderán a otros niños, llorarán, es decir, se comportarán como niños. Paso a paso, error y aprendizaje, reflexión, todos vamos creciendo y comprendiendo nuestro entorno, cómo funciona el mundo. Intentar adelantar este proceso no sólo es nocivo, sino que no es real. Genera frustración tanto en los niños (que se confunden), como en sus padres (que se desesperan por ver cambios pronto).

¿Qué hacer? Bajar la guardia primero, no es creyendo que “algo se traen nuestros hijos contra nosotros” que vamos a encontrar respuestas a aquello que nos preocupa. Comprender que para aprender hay que equivocarse, que a veces las cosas no salen a la primera y que es necesario acompañar a nuestros hijos, ser guías, no capataces, no sus jefes. Somos sus padres.

Si hoy no comen, comerán en algún momento. Si hoy no quieren dormir, pasarás mala noche. Criar un niño/a no es fácil, no es sólo esos momentos en los que te sientes plena, realizada como madre, también tiene momentos horribles, momentos que no te van a gustar, de los que vas a tratar de escapar. TODO eso es normal, es parte de ser papás, y serlo es una chamba de la que no puedes escapar.

Entonces, ¿qué hacemos? Giselle Silva Panez cierra su nota con la siguiente reflexión:

Sea la cultura que sea, no es adecuado que asuma -el niño- tareas físicas o emocionales que sobrepasen sus posibilidades de soporte. Y eso sólo le corresponde a los adultos  evaluarlo y regularlo. El rol del adulto, en cualquier cultura y contexto, es proteger y cuidar al niño.

Tranquila mamá, muchas (la mayoría) nos sentimos igual en algún momento.

Lu

2 comments

  1. hola Lu .. cierto .. a veces uno quiere que tu peque se porte como una persona mayor … a veces dan ganas de ahorcarlos … de decirles “es domingoooooooo dejame dormirrrr ” cuando ves que se despierta a las 7 am con la pregunta “mama podemos hacer un castillo en la cama y jugar a las princesas? ” …….. en fin .. cuando ya estoy a punto de hacer boom !! .. pienso “ya en unos años ni caso me hara por estar con sus amigas, mejor la disfruto al maximo asi me caiga de sueño ” .. jajaja……..
    Besos!

  2. Gracias Lu

    Me hizo mucho bien leer este post. Yo tengo una niña de 6 años que tiene una energía envidiable y una facilidad para hablar y no parar y también pido paciencia muchas veces.

    Saludos

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