¿Qué hacías cuando tenías 13 años?

Voy a llamar a mi mamá a preguntarle, pero la verdad es que recuerdo claramente. Recuerdo lo que ella sabe y lo que no también, lo que le dije y lo que mantuve en secreto. Las travesuras de niña, y las de no tan niña también.

¿Y por qué recuerdo esto ahora? La verdad es que desde hace un tiempo, desde que mi hija entró en la etapa pre-adolescente (para quienes recién me leen, tengo una hija de 13 años) voy recordando qué hice yo, qué hicieron mis hermanos, qué nos pasó a esa edad. La verdad es que busco comprender a mi hija, a veces lo logro a veces no. A veces olvido que también tuve su edad, que hice lo mismo que ella o más cosas aún.

by Stephanie Fizer Coleman

Y quizás es algo que nos pasa a muchos papás, estamos “a la orden” con el castigo, con las ganas de corregir el “mal comportamiento”, buscando que nuestros hijos sean “buenos, educados”, que no generen “problemas”. ¿Qué hacías tú cuando tenías 12 años? Realmente querías meterte en problemas o simplemente buscabas conocer, curiosear, a veces te equivocabas, a veces -varias veces- te castigaban y sentías que era completamente injusto el castigo, que “no era para tanto”, que pudieron no castigarte de la manera que lo hicieron, que pudieron conversar contigo.

Me pregunto, ¿será necesario repetir ciertos patrones de nuestros padres que alguna vez sentimos eran injustos? ¿Sería bueno quizás repensarlos, ser más flexibles, más abiertos y empáticos?. Empáticos principalmente, ponernos en los zapatos del otro (nuestros hijos) y desde su visión y -obviamente- la nuestra, tomar mejores decisiones y elegir nuestra batallas.

Los padres tenemos un rol de guía, conocemos más, tenemos más experiencia, somos más sabios (se supone) que nuestros hijos y somos quienes planteamos las reglas del juego y marcamos los límites.

Ayer mi hija hizo algo, nada grave, aunque al principio no lo sentí así. Me volví loca y armé el escándalo (para mí sola) como que si hubiera robado un banco o torturado a una persona. Luego pensé: ¿realmente lo que hizo fue tan malo? No. ¿No hiciste tú algo parecido cuando chica? Sí (y peor). ¿Qué te motivó? Conocer. ¿Te pusiste en peligro/riesgo? No. ¿Tu hija lo hizo? No. ¿Es necesario el escándalo y el “nunca más lo vuelvas a hacer…  la próxima vez que lo hagas… le voy a contar a tu papá…”? La verdad que no.

Sí era necesario darle recomendaciones, explicarle algunas cosas y mantener SIEMPRE abierta la posibilidad de conversar, de que me cuente qué hace (sabiendo que van a haber cosas que jamás me dirá, tal cual hice yo con mi mamá). Pero asegurándole, con acciones más que con palabras, que cuenta conmigo, con su papá.

Es una locura, uno no deja de aprender jamás. Ni de grande, ni de pequeño.

Hablamos,

Lu

3 comments

  1. Ay Lu, qué difícil es ser padres. Mi hijo mayor tiene 10 años, es un buen chico, aunque tiene TDAH, así que tengo terror a que cumpla 12…13…Sí pues, cometerá los mismo errores que nosotros a esa edad…y yo me comportaré como mis padres? Sólo me queda suspirar y esperar.

  2. Hola Lu, me encanta leer tus publicaciones en el face y en tu blog 🙂 tengo una hija de 11 años y tiene un problema de ansiedad pero el ver que crece y que dentro de poco tiempo este e en la etapa- pre adolescente…. no quisiera y como dices a veces uno hace un escándalo de las cosas que puedan hacer o decir que al final no son tan graves y que tiene solución bueno son etapas y lo mejor que podemos hacer como padres es guiarlos y que nos tengan confianza para poder solucionar las cosas .
    Bendiciones .

  3. Y no solo a los trece en realidad a cualquier edad, es necesario ponernos en sus zapatos y veremos con mucha mas claridad. Gracias Lu me haz ayudado un montón.

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