Esa extraña obsesión.

Mami, ¿me compras stickers?“, dice Ale cada vez que salimos (cada vez, cada vez).

Si me pusiera a contar cuántos stickers he comprado hasta ahora, probablemente podría abrir una tienda especializada en este producto. Quienes venden stickers hicieron “su agosto” conmigo y mi bolsillo, la obsesión de Ale no tiene límites.

Stickers en las paredes, en su cuarto, en el baño, en las sillas del comedor, en los espejos, en cualquier cuaderno, en mi cartera, en la mochila de su hermana, en la cara de un peluche, en el pelo de una barbie, en la cola de Fito (el perro)… cualquier lugar es bueno para colocarlos. Ni la mamá, es decir yo, se salva. Cada que se me acerca y estamos hablando termino con por lo menos tres stickers pegados en el cuerpo. No me doy cuenta cuando me los pone, es como si se me acercara, me hipnotizara, me distrajera diciéndome cualquier cosa y dándome besitos y de pronto, ¡plum!, sticker en el brazo, sticker en la espalda, sticker en el cachete.

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Y ese no es el problema, el problema es si me los quito: “mamá ¿y el sticker que dejé en tu hombro derecho? ¿Dónde está? ¿no te lo habrás quitado, no?”. Para evitar “problemas”, no me los quito y tranquilamente he llegado a reuniones en el trabajo con los stickers como accesorios, “niños”, es lo único que puedo decir cuando los demás los notan.

¿Por qué no dejo de comprar stickers? Porque no le hacen mal, no nos hacen mal. Sólo es necesario que comprenda que no los puede pegar por cualquier lugar, ni sobre cualquier persona, para eso estamos sus papás 😛

A ustedes les pasa algo así, ¿tienen hijos sticker-obsesos?

Hablamos,

Lu

7 comments

  1. Ja,ja,ja, si yo tambien tengo un sticker-boy ja,ja,ja primero empezó con los que le gustaba a él (ben 10, vengadores, era del hielo, etc,etc) ahora hace que le compremos stikers para la hermanita, la prima, etc, la cuestión es comprar !! Saludos!!!!

  2. Lu, a mí me pasa lo mismo!!! jeje y lo que me doy cuenta es que ahora es muy fácil y barato comprar stickers. Por eso es que nos llenamos de millones de stickers. En mi época, eran carisimos, era un lujo… yo me compré un par de plancha de stickers y no pude comprar más. Ahora mi hija tiene stickers para pegar donde quiera, y aq uien más le pega stickers es a su abuelo, en la cara especialmente..jeje

  3. HOLA LU!!

    imaginate que cuando estaba asi como ale me regalaron un librito muy lindo con hojas plastificadas, cada una de diferente color, era para coleccionar stikers, y a mi me encantaba porque ahi tenia mi coleccion y no las perdia ni se me dañaban, que tal si le mandas a argollar unas cuantas (bastantes mas bien) hojas plastificadas y le dices que es su “album de stikers” y que si las pone ahi puede llevarlas a donde quiera y no las pierde?

    1. siiii, me pasó, ya hace como 2 años, mi hijito y yo jugabamos con los stickers, el pegó una estrellita en mi frente y yo en la de él, al cabo de un rato me quedé dormida, desperté como loca, salí a comprar..fui a la panaderia, a la farmacia y por ultimo a la polleria, y noté que me miraban, y cuando llegué a mi casa mi esposo muerto de la risa me dijo; ve defrente al espejo y cuando me vi……..uyyy recién me di cuenta del roche…..

  4. Lu, te falto en la puerta de la refri, dentro de la lonchera, en su cajon de juguetes, en el mas minimo espacio donde se pueda colocar un sticker, ten por seguro que mi hijo lo hace….Cuando salimos me insinua que le compre un juguete y yo le digo que no, entonces me sale con el cuento del sticker (porque mama el sticker no es juguete) y dale que caigo, caigo, caigo y caigo en la trampa……….Ando en esas de enseñarle que no se pueden colocar por cualquier lado y menos en el bolsillo trasero de los pantalones de mama……Muchos besitos para Ale

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