Estrategias para incentivar la lectura.

Anita, mi hija mayor, fue -de pequeña- una lectora voraz. Se hizo más grande y con el tiempo empezó a leer cada vez menos, a pesar de tener como principal modelo a su papá, quien además siempre le ponía un libro cerca. Parecía que nada estaba funcionando, parecía que las redes sociales nos iban a ganar, que sólo iba a leer lo imprescindible.

Para su cumpleaños nº 13 Anita recibió lo que consideró un gran regalo, pero ella no tenía ni idea que este regalo venía con truco. Aunque muerto de la pena, su papá no aceptaba la idea que una hija suya no gustara de la lectura y un día maquinó un perfecto plan para cambiar la situación. Decidió -sí, lo hizo solo- que para el cumple de Anita le compraría un Kindle:

Kindle es un lector de libros electrónicos (e-books), un dispositivo portátil que permite comprar, almacenar y leer libros digitalizados. Creado por la tienda virtual Amazon.com.

En cuanto lo recibió, Anita dijo: “Yeeee, qué lindo, ¿qué es?”. Su papá le explicó todo, cómo usar el kindle, le bajó varios libros (gratis) que podrían interesarle leer y lo demás sólo ha sido placer. La niña en cuestión no sólo ha vuelto a ser una lectora voraz, se ha convertido en una experta en el manejo de su regalo, baja y compra libros que le piden en el colegio y los lee ahí mismo. ¡Es una maravilla!

Pueden comprar un kindle desde $79, y si hacen un análisis costo-beneficio pues es un precio bastante accesible. Tiene capacidad para cientos de cientos de cientos de libros, muchos de ellos son gratis y/o los precios van desde $1. Repito, el beneficio es tremendo. Puedes cambiar el tipo de letra, hacerla crecer, achicarla, marca-subrayar líneas específicas del libro que estás leyendo. Tiene un indicador de avance de lectura, la batería dura ¡4 semanas!, tiene conexión wi-fi.

Otra ventaja, dice el animado papá, es que es “uni” propósito: SÓLO SIRVE PARA LEER, entonces se convierte en un gadget simpático, que no repite el uso que le dan a la computadora. Además viene con diccionario integrado.

Anita va con el kindle a todos lados, ya le compró un forro especial que hace que se vea como un libro común y corriente. Ya tiene también una lámpara especial para leer en la noche, porque la pantalla del kindle no es luminosa, es -en realidad- como un libro. La experiencia es tan importante, tan práctica y accesible que yo misma he pensado ya en bajarme algunos libros que necesito leer.

Imagen de arturogoga

Anímense, creo que es una herramienta que los niños pueden aprovechar al máximo. OJO, no hay nada como el placer de tener un libro de verdad, el olor-color de las hojas, pero siempre es más placentero, simplemente, leer.

Hablamos,

Lu

11 comments

  1. Hola Lu…si realmente ese aparatito es muy necesario…dime donde lo puedo comprar para mi sobrino, porque el costo no es caro realmente y el beneficio es grande

  2. Felicidades Anita!
    Que padres tan tecnológicos!, fue una excelente decisión comprar el Kindle y no un Ipad. Yo tengo Ipad que me compré para leer, pero la verdad me distraigo demasiado con las aplicaciones. Otra ventaja es el precio, muy cómodo y hasta lo puedes llevar a la playa porque la pantalla no refleja nada.

    Anita, te recomiendo que bajes Harry Potter, son mis preferidos!

  3. Lu, pero da un poco mas de datos. donde lo compramos? he leido y escuchado de ellos pero ni idea donde los venden. ahora hay puras tablets.

  4. Mi hijo aprendio a leer a los 3 años y de ahí no ha parado, aunque siempre pienso que un día de estos no va a querer abrir un libro más. Claro que es maravilloso tener un hijo que le encante la lectura, pero dime Lu, es todo un presupuesto, él ya no lee cualquier libro, vamos, hace rato que leyó toda la colección de Harry Potter, Narnia y otras sagas más del estilo.
    Una de las alternativas que vimos con su papá era justamente el Kindle, porque si bien el aparato en sí no es muy barato que digamos a la larga sale a cuenta, porque hay un montón de libros gratis para bajar (lo que hicieron ustedes) y los que están en venta son súper recontra más baratos que los libros físicos.

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