Acerca del castigo físico en los niños.

No hay momento correcto para pegar: todos los momentos son incorrectos.
Tampoco es correcto que los padres no tengan otras alternativas…

Hace unos días me invitaron a Radio Capital para conversar acerca del “castigo físico” como método para disciplinar a nuestros hijos.

Desde ya descartamos aquí la idea del castigo físico en los niños como método para lograr un cambio en ellos. El palmazo, los correazos, son viejos conocidos de todos. Antes no se cuestionaban y resultaba siendo una práctica normal, pero ahora sabemos de sus consecuencias sobre nuestros hijos. No conozco a ningún adulto que recuerde con cariño algún golpe que se le haya dado “por su bien”, para “educarlo”. Al contrario, siempre son recordados con dolor e injusticia.

Pero aún teniendo tanta información a la mano, un 36% de mamás en el Perú  aún emplea los golpes como forma de castigo a la hora de educar a sus hijos. Se forman tantos mitos alrededor del castigo, falsas verdades que lo único que hacen es alimentar una forma negativa de relacionarnos con las personas que más queremos: nuestros hijos.

Encontré un material súper interesante en una publicación de Save The Children que enumera algunos mitos que manejamos los padres acerca del castigo físico:

EL MITO DEL MOMENTO CORRECTO:

“… pero un palmazo dado en el momento correcto y en el lugar correcto es una forma que el niño perciba que está equivocado” (Testimonio de una persona responsable por institución de atención de niños – Brasil – 2001)

Nunca es un buen momento para golpear, nunca hay un “buen palmazo”, y siempre existen otras alternativas, siempre. Desechemos esta idea, recuerden cuando eran niños, ¿les gustó alguna vez que les pegaran? No pensaron: ¿por qué mi mamá/papá me pega?. Un niño no es una mini persona, con mini derechos, y nosotros los padres somos los responsables de protegerlos, no de lo contrario.

EL MITO DEL LÍMITE

“… porque al contrario, el niño va a crecer sin temor a nada… sin límites. Eso es malo… usted al dar una palmadita no malcría”

EL palmazo no enseña que existen límites. Los límites tienen que ser construidos conjuntamente por padres e hijos. Los límites impuestos desde afuera no favorecen la autonomía. El límite es fundamental pero debe ser auto construido sin violencia, con participación y responsabilidad.

Más allá de plantear límites, hay que construir VALORES y convertirlos en normas de vida.

EL MITO DE LA EFICACIA

“… es un ‘golpe suave’ para corregir y educar…” (Testimonio de una persona responsable de una institución de atención de niños – (Brasil – 2001)

No existe el palmazo eficaz.  La verdad es que el castigo físico – que involucra dolor físico – funciona como un estímulo aversivo. A corto plazo funciona como un “choque ligero para corregir y educar”. Solamente que, cuando mucho, se controla el comportamiento en el aquí-ahora pero a largo plazo no se modifica la conducta. ¡EL PALMAZO REALMENTE NO RESUELVE LOS PROBLEMAS!

Olvídense, a nadie se le cambia punta de golpes. Sólo generarán rabia y tristeza en sus hijos.

¿Qué hacer ante un berrinche?

Aquí la gran pregunta, es decir, “ok, Lucero, no se pega, pero qué hago cuando mi hija/o se vuelve como loco y en la calle grita, chilla y me hace pasar vergüenza”, seguro me preguntará esto usted querida lectora.

La respuesta es algo simple, la aplicación es lo complicado, pero no imposible. Recuerda primero que el castigo físico es indeseable, no lo practiques, elimínalo. Ahora llénate de paciencia, sí, aquí comienza la parte difícil, pero ¿quién dijo que criar era fácil?. Entonces paciencia e identifica primero, según la edad de tu niño/a, si sus necesidades básicas están cubiertas y que no es por eso que comienza la rabieta. Es decir, chequea primero si tiene frío, hambre, sed, sueño, si algo lo incomoda y que puedas resolver sin necesidad de armar un gran lío.

Si es que no es eso pues volvamos a la paciencia y averiguemos qué trae a nuestro hijo tan inquieto e irritable. Pero ¿cómo hablo con él si solo llora y grita?. Aquí viene lo siguiente parte difícil: espera y acompáñalo. No se puede hablar mientras se llora, y si dices: ¡cálmate, deja de llorar!, pues harán todo lo contrario. Si no están en casa llévalo a algún lugar tranquilo y dile, voy a esperar a que termines de llorar, a que te calmes y conversamos. Pasarán 5 minutos, 10, 15, quizás media hora, pero pasará. Si estás en casa, llévalo a su cuarto, siéntalo en su cama o en donde quiera y dile lo mismo, pero OJO: no te vayas, no cierres la puerta e intenta no gritar. Sólo quieres esperar a que se calme, no torturarlo encerrándolo en el cuarto.

Cuando se haya calmado, conversen. ¿Sabes qué le enseñas a ese niño?: primero a controlarse, luego a que en casa y contigo de todo se puede conversar, que no siempre le dirás que sí a lo quiere, pero que él/ella siempre podrán contarte qué quisieran y pueden negociar.

Los  niños necesitan compañía, no los dejes solos, disciplina, enseña, no generes grandes castigos por pequeños temas. Si no come, algo habrá que hacer, si mintió deberá aprender a decir la verdad, pero debes enseñarle a hacerlo. Si sólo castigas (y encima golpeas) no estarás enseñando nada y en algún momento todo se volverá a repetir.

Control de las emociones, las nuestras, esa vendría a ser una de las mejores formas para empezar a resolver.

Hablamos,

Lu

Adiós al palmazo, Save The Children.

5 comments

  1. Yo tengo una hija de 5 años y me siento tan orgullosa de mi misma como madre, ya que jamas la he golpeado, y cuando digo jamas es porque jamas ni le di un palmazo ni una jalada de oreja ni nada. Y no es porque mi hija nunca aya hecho un berrinche ni nada por el estilo; es porque asumi el reto de saber controlar la ira, algo tan fundamental en la vida y de esta manera lo aprende tambien ella.
    Siempre he sido clara con ella en las ordenes y clara en los castigos, cuando prometo algo devo de cumplirlo. Antes de decir “NO” lo pienso muy bien, no puedo abusar de mi autoridad, y vaya que me ha hido muy bien. Mi hja que tiene ahora 5 años es una niña admirable, respeta mucho mis palabras, sabe que en mi puede confiar, sabe que “NO” significa “NO”, sabe que lo que prometo lo voy a cumplir, ya sea un castigo o un premio.
    Ella habla y explica lo que siente, no tiene la necesidad de llorar para captar mi atencion. Algo que siempre le repito es: hija yo te quiero y te voy a querer siempre, te portes bien o te portes mal siempre te voy a querer”

    Y si dije que me siento orgullosa de jamas haberla golpeado es porque yo fui golpeada por mi padre y el golpe no es solo un golpe, es una humillacion, un maltrato, son heridas que dificilmente se puedan curar.

    Cuando mi papá me golpeba yo queria que se muriera, que horrible suena verdad pero es así yo queria que se muriera para que no volviera a golpearme jamas; imaginen a uña niña apendiendo de las manos de su padre a ODIAR y para mi padre en su ignorancia estaba seguro que solo asi marcaria su autoridad.
    Yo a mi padre lo quiero mucho y hasta hace unos años yo estaba completamente segura que mi padre no me queria ni un poquito, y se lo dije, fui clara y le dije lo que sentia y mi padre me dijo “como no te voy a querer hija, claro que te quiero” ya tengo 27 y aun no puedo contener las lagrimas
    Jamás permitire que mi hija cresca pensando que no la quiero, jamás…

    1. Hola Elyann que linda reseña me encanto lo que escribiste en mi infancia bueno mis padres no supieron manejar su colera en mi y me imaguino que por su ignorancia pero igual los amo mucho yo tengo 2 hijos 1 de 2 años 11meses y el otro de 6 meses ambos varones y tengo que confesar que si le eh dado sus palmazos a mi primer hijito y no sabes lo mal que me siento escribir esto el daño que le estoy haciendo pero como lo amo mucho ya no volvere hacerlo aplicare todas las recomendaciones y nada solo queria saludarte que sigan los exitos saludos.

  2. Hay muchas cosas que podemos aprender para mejorar como padres, No estoy de acuerdo con Pegarle a los niños , creo que hay suficientes maneras para ayudarlos a mejorar! Hace un tiempo lei a alguien que decia q esta bien darle unas nalgadas para que aprendan,A lo que Le respondieron lo siguiente:
    Si leyeses y aprendieses te darias cuenta que la nalgada como la llamas no sirve para nada mas que para producir daño al niño. No educa en absoluto, ya que el objetivo es que el niño deje de hacer aquello que hace sin darle ninguna explicación, solo por el temor a más nalgadas.
    Por el contrario si te molestas en leer aprenderás que agreder es el camino facil para ti, y el peor para el niño, que cuando un padre usa la correa deberia decir a la vez, “perdona hijo, me creo muy listo por pegarte, pero soy tan burro que en lugar de educarte solo se hacer esto” PLAF PLAF PLAF.

    Si lees aprenderás que hay muchos metodos adecuados para educar que logran que el niño se forme como persona porque entiende por que hace las cosas, no por miedo a las agresiones, crecerá feliz, pues verá que tiene unos padres que se preocupan de su educación y le escuchan en lugar de tomar el camino facil de la correa, que solo produce ansiedad, inseguridad y agresión contra los padres. Leete el libro “aprendiendo a enseñar”, tiene muchos dibujitos y poca letra, apta para que cualquiera pueda leer, (creo que lo hacen así porque los padres que solo pegan y creen que todo lo saben no darian más de sí como para leerse un libro normal).

  3. Articulo muy interesante y con buenas pautas porque mi peque tiene 20 meses y ya empezo con las rabietas y tiradas al piso mas que todo cuando estamos fuera de casa, solo paciencia

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