Las niñas y los niños, cuando se van haciendo grandes.

No recuerdo exactamente en qué momento me empezaron a interesar los chicos, no como compañeros de juego nada más sino como compañeros del corazón (sí, hoy soy una melcocha). Recuerdo que a los 11 años un niño me entregó una carta en papel cuadriculado, en letra gigante me decía que le gustaba. Tocó la puerta de mi casa, me dio la carta y se fue corriendo. La leí y dije ¡¿qué cosa?!, lo siento, aún no estaba interesada.

A los 13 años, en cambio, moría por un chico de mi colegio que estaba en 5to de secundaria. Oh, sí, moría por él. No sé qué pensaban mis papás acerca de mi, de los chicos y de mi específicamente, jamás se los pregunté. Sólo recuerdo haberle dicho a mi papá, fuerte y claro, que iba a “¡luchar por el amor!”, cuando a los 15 años le dije que tenía enamorado y me dijo que estaba muy chica. Ya pues papá, ¡no te pases!, ya tenía 15.

... is in the air
by blancucha

Ahora que ya no tengo 15, que tengo 2 hijas y una de ellas de 12 años, me he preguntado alguna vez  ¿cuándo le gustarán los niños?.  Es decir, no es un tema que no me deje dormir, al contrario, siento que es lo más natural del mundo que en algún momento le guste alguien y/o que alguien guste de ella. Hasta me emociona. Ponerme a pensar ahora: “pero los chicos no son como antes, están más adelantados, quieren otras cosas”, me generaría preocupación innecesaria.

Es decir, mientras mantengamos abierta la comunicación con nuestros hijos y ante un: “mamá/papá, creo que me gusta tal o cual”, no saltemos histéricos con un “¿pero por Dios, qué has hecho, desde cuándo, estás loca, ¿qué cosa?!”. Sino más bien reaccionemos propiciando el que nos cuenten más, el que busquen respuestas a lo que sienten a través de nosotros y nuestras experiencias, sin limitarlos haciéndoles creer que lo que sienten está mal. Al final sólo sentirán que contarnos fue un error. “Pero cada vez habla menos conmigo”, decimos. Lo siento, pero no es excusa para no propiciar momentos de diálogo. Que no quieran hablar mucho es sólo una etapa que se puede intensificar según nuestra reacción, si presionamos para que sí o sí nos hablen o si les brindamos espacios genuinos para que vengan a nosotros cada vez que lo necesiten. ¿Qué buscábamos de nuestros papás cuando teníamos 12 años?

No saltemos etapas, no hagamos que ellos las salten tampoco. A los 12 años son niños todavía, que les guste alguien no significa que se vayan a casar con esa persona. Las reglas claras desde el principio, la mente abierta y los ojos también.

En fin, conversen siempre, no critiquen, opinen y guíen. Confíen y acompañen.

Hablamos,

Lu

3 comments

  1. Tienes tanta razón Lu
    me haz hecho recordar cuando tuve mi primer enamorado, estaba tan nerviosa, emocionada, era una mezcla de emociones
    cuando se lo conte a mi padre recuerdo su disgusto me hizo sentir como si estuviera haciendo algo malo o prohibido
    ahora que tengo una hija me pregunto, como sera cuando mi hija se enamore?
    lo que si tengo muy claro es que yo estaré ahi para guiarla cada vez que me necesite
    porque a los hijos se les educa de niños, cuando ellos ya son grandes solo nos queda guiarlos en la vida con todo nuestro amor.

  2. El domingo estaba con mi hija ( de 4 años ) en la sala y tuvimos esta conversacion :
    ELLA: “mama .. hay que poner una cama en el cuarto del fondo” ..
    YO : “para que mi amor”
    ELLA : “para que duerma ahi con mi novio Markus ”
    YO : ” ……………… y yo donde dormiria ”
    ELLA : “en el otro cuarto .. pero no tengas miedo .. yo te voy a ir a ver”

    4 años !! Markus es su amiguito desde los 9 meses de estimulacion temprana !! .. casi me muerooooooooooooooooo !!! jajaja .. la verdad yo no se de donde se le ocurren esas ideas … ni novelas vemos en la casa !!!

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