Fito -el perro- y mis hijas (los niños y sus mascotas).

Ana Cecilia, mi hija mayor, tenía 4 años cuando dijo: “Quiero un perrito, papá”. La respuesta fue: “Cuando cumplas 9 años, seas más grande y responsable, tendrás un perro”. Pasaron 5 años y Ana Ce jamás olvidó la promesa, a veces parece que tuviera memoria de elefante. Cumpleaños #9 de la niña en cuestión: “¿Y mi perro?”. Si prometes algo cumple, papá y mamá.

Llegó a mi casa una caja enorme con 5 cachorros beagles , bellos, preciosos, adorables. Ana Ce escogió a su mascota, le puso Fito y hace 4 años comenzó esta historia.

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Fito hace 4 años.
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Fito hace un mes.

Escribí hace muy poco sobre este tema, aquí les paso la nota completa:

Una mascota es una gran responsabilidad, no es como un juguete que podamos mantener en su caja o quizás olvidar. Requiere cuidados importantes, voluntad, compromiso y amor.

Para poder tomar la decisión de tener una mascota en casa primero es importante estar claros acerca de si queremos una para cuidarla y que se integre a la familia o solo porque nuestro hijo “quiere”; si es lo segundo lo mejor será que esperamos un tiempo hasta estar realmente convencidos que podamos tener una. 

Por ejemplo, esperar un tiempo antes de tener una mascota podría ser un recurso para saber si tu niño está listo o no para tenerla. Si puede esperar, controlar su frustración de no tener todo en el mismo momento que lo pide pues habrán logrado algo importante en su formación.

En cuanto la decisión esté tomada se hará necesario considerar lo siguiente:

    • Edad del niño. La edad de tu hijo/a te permitirá identificar el grado de responsabilidad que podrá tener sobre su mascota. Mientras más pequeño sea, menos responsabilidad podrá asumir. Los 8 años podrían considerarse una edad apropiada para tener una mascota, pero dependerá también de la madurez que el niño haya alcanzado.

Si la mascota es de tu niñ@ coméntale que cuando ya la tenga él/ella deberá asumir algunas responsabilidades como darle de comer, cambiar el agua que toma para que se mantenga limpia, entre otros de acuerdo a su edad. Tener una mascota implica brindar cuidado.

    • El tipo de mascota. ¿Tendrán un perro, un gato, un ave, un hamster? Una mascota no es solamente un perro o un gato, son varios los animales domésticos que pueden tener como mascotas. Podrían tener peces o canarios, pero esto va a depender también de las preferencias del niño, de qué animalito pueda estar en casa, le guste más y pueda cuidar.

Lo usual es siempre un perro, considera su raza, su personalidad, sus necesidades. Por ejemplo Fito, el beagle de Anita, es un perro cazador de conejos, de campo. Hay que sacarlo varias veces al día a que paseé porque mi patio de campo no tiene nada y él necesita salir, correr, buscar conejos (aunque por mi casa no haya ni uno).

    • El espacio donde vivirá la mascota. Es necesario tener en cuenta, luego de decidir qué mascota tendrán, su tamaño máximo de crecimiento y el espacio que necesita para vivir saludablemente. Si es un perro grande, por ejemplo, vivir en un departamento podría afectarle.

No existen “los perros para departamento”, no son adornos, son seres vivos. A veces Ana Ce se agota de tanto sacarlo, pero es parte de lo que hay que hacer, de la responsabilidad de tener un ser vivo al cuidado de uno. Los cachorros son pequeñitos y hermosos, pero recuerda esto: ¡crecen! y a veces bastante.

    • Considera adoptar. Siempre es mejor adoptar que comprar; publica un anuncio entre tus conocidos indicando que quieres una mascota, indica cuál y verás que seguramente tendrás respuestas positivas de varias personas. De esta manera vamos a poder brindarle hogar a animalitos que podrían terminar en la calle.

Además generas conciencia social en tus hijos, solidaridad y apoyo a quien más lo necesita. Los niños no diferencian razas en las mascotas, un amigo perruno es un amigo, no hay más.

Entonces, ¿no es tan fácil no? Además considera el factor económico, una mascota implica gastos en comida, salud, espacio. Decide bien, disfruta, ¡y cuida a tu mascota!

Hablamos,

Lu

Nota: parte de este artículo fue escrito para “El Club de Mamis” de Ninet.

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