Las mujeres de mi vida

La primera que conocí fue mi mamá, una bella chiquilla “ojiverde” que me cuidó –y aún lo hace- como sólo ella puede hacerlo. Loca, de quien heredé la risa estridente. Una luchadora y la más valiente de todas, la que canta y encanta todos los domingos de nuestra vida. La que me dice que soy su amiga, sólo porque a veces le recuerdo lo que ella mismo me enseñó. Una tremenda mujer, es la energía de casa, quien todo lo resuelve y si no puede también lo logra, sólo ella sabe cómo. Maneja moto, dirige una empresa, prepara ricos almuerzos, vive por sus nietas.

Hay otras mujeres, un grupo especial: mi “Mama”, la “abue” Marcia y la “mamá Nucha”. Mi mama es la mamá de mi papá, prepara las manzanas acarameladas más acarameladas que he comido jamás. Es quien nos regala fe siempre, nos ofrece un espacio en su casa y me invitó a ser su compañera de viaje desde que pude caminar. La mama, la mamita de todos.

La abue Marcia es la mamá de mi mamá, o también podría ser conocida como MacGyver por la tremenda habilidad que tiene para crear, para hacer y resolver. Sus manos son una maravilla, bordan, tejen, repujan, pintan, decoran. Su casa, en navidad, es el Polo Norte, sólo falta la nieve y listo. Barroca, entretenida, fue quien me invitó la primera taza de café que tomé en mi vida (sin que me supiera).

La mamá Nucha, la guapa y adorable mamá Nucha. Es la abuelita de mi esposo, es la base de la familia, es quien arma la mesa familiar en la que todos queremos sentarnos. La mamá Nucha es sinónimo de familia, es quien inunda la casa con el olor de su café pasado. Cuando ella no está su ausencia se nota, se siente, duele. La dueña del árbol de palta, la que te enseña todo, la matriarca de la familia.

Otra mujer con quien me crucé y me metí a su vida (y ella gratamente me recibió) es mi suegra, la mamá Vicky. Uff ella tiene para dar cátedra acerca de que la vida si bien no es fácil y a veces es realmente una locura, si quieres, si así lo decides, todo pasará, todo saldrá bien. Ella es el ejemplo de que todo, absolutamente todo lo que hagas “vale la pena”. Los decibeles olímpicos de la voz de mi suegra la hacen única y ensordecedora. Es quien siempre hace que alcance la comida, “donde comen dos pueden comer hasta 10”, reza. Vicky es ejemplo para sus hijos, para mí, para sus nietas (sí, todas son niñas).

Ana Cé y Alejandra, mis niñas, las mujercitas de mi vida. Una atravesando la adolescencia, descubriéndose como mujer, resolviendo sus “grandes” batallas, preciosa. La otra… una demente, una rebelde, locura total y absoluta. Ambas son puro corazón, ambas revuelven y resuelven mi vida. Se saben libres, se saben fuertes, se reconocen como personas con derechos (sí, hasta la más pequeña), luchan por ellos. Mis hijas no son mi reflejo, son sólo ellas, mujeres pequeñas, mujeres llenas de vida.

Marisa, Sandra, Made, mis amigas, mis hermanas por decisión. ¡Tremendas mujeres!

Ustedes, esas mujeres que están frente a la pantalla leyendo, buscando una respuesta, plateándose una pregunta, creciendo con las experiencias de otras mujeres. A ustedes, a todas ¡FELIZ DÍA NUESTRO! ¡FELIZ DÍA VALIENTES!

Hablamos,

Lu

1 comment

  1. Feliz dia Lu!, gracias por dedicarte un tiempo para escribir dando consejos tratando de aclarar algunas dudas o expresando las tuyas propias, sobre toda para las madres primerias como es mi caso; que tengas un gran dia, claro este y todos los demas, suerte en todo y muchos exitos… y a todas las mujeres q leen tu blog tambien, q tengan un buen dia =)

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