La música, otra forma de conexión.

Siento especial fascinación por la música, no importa quién la cante o el ritmo, me gusta oír y disfrutar. La misma fascinación tienen los niños, lo vemos todos los días cuando escuchan una canción y naturalmente sus cuerpecitos comienzan a moverse, de un lado a otro, sin rumbo, también disfrutando.

Pero la música va más allá, acompaña, estimula, motiva a grandes y principalmente a pequeños. Y acerca del tema encontré un artículo en la web “Espacio de crianza” de Chile, interesante como siempre, y que además resulta necesario compartir con otros padres.

La música, otra forma de conexión.

La música posee un poder que va más allá de las palabras. Escuchar y hacer música genera conexiones entre padres e hijos, ofreciendo también una placentera y provechosa experiencia de aprendizaje que alimenta la imaginación y la creatividad de los niños. De hecho, la música es una gran organizadora que ayuda a que el cuerpo y la mente trabajen juntos.

Mish Mish Mish book
by natascha rosenberg

Los niños sienten atracción hacia los patrones y estructuras musicales y lo demuestran de muchas maneras: aplaudiendo al finalizar una canción, o haciendo movimientos con las manos durante partes especiales (como por ejemplo cuando el pollito pía en “Los Pollitos dicen”). Igualmente, la música introduce a los niños a los sonidos y significados de las palabras y ayuda a fortalecer habilidades como la
memoria. Pero más que nada, la música brinda una oportunidad para que los niños interactúen con otros niños y adultos de manera alegre y relajada.

El gozo mutuo experimentado por padres e hijos mientras comparten momentos musicales fortalece sus vínculos. Ese vínculo será el modelo para las relaciones cercanas del niño durante toda su vida. En todas las culturas, cuando los padres les hablan a sus niños ajustan sus voces para hacerlas más líricas, más rítmicas… en resumen, más musicales. Cuando el bebé responde se produce una especie de sintonía, una danza que refuerza el amor y la confianza.

La música es también una manera única y poderosa para que los niños creenvínculos con sus raíces. Una canción tradicional, folklórica, o una canción de cuna introducen al bebé a la herencia familiar de una manera que va más allá de los relatos o las fotografías. Y conectarse con sus raíces es otra forma de lograr que un niño se sienta querido y seguro…

La música es también una gran manera de expresar emociones, tanto para los niños como para los padres. Los niños pueden desahogar su rabia, o comunicar la alegría, así como todos los estados de ánimo intermedios. Y muchos padres descubren que cantar con sus hijos los ayuda a calmarse también. La música también puede servir como diversión o distracción en situaciones poco agradables, como un largo viaje en auto o una pelea entre hermanos.

No se necesitan clases especiales ni instrumentos o equipos sofisticados para disfrutar de la música. Todo está aquí, en el espacio relacional entre nosotros y nuestros niños.

Francisca Montedonico
Leslie Power
www.espaciocrianza.cl

La música es oportunidad.

Hablamos,

Lu

1 comment

  1. Muchas gracias por la información, a mi Anjaly de 1 año, ni bien escucha alguna música ladea su cuerpo y a veces salta y mueve la cabeza de un lado a otro verla tan feliz disfrutando me fascina que todos los problemas se pierden.

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