25 de noviembre: Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer

Son muchas las mujeres que callan, las que dejan pasar, las que creen que no volverá a pasar. Son muchas las que viven temerosas, inseguras, sin saber que todo aquello que les pasa tienen que parar. Algunas creen que lo merecen, que así es, que una vida con violencia es una vida normal y hay que resignarse. Que la pareja que tienen cambiará en cuanto tengan hijos, que el amor que sienten por ellos los hará cambiar. Todo esto han aprendido muchas mujeres, ¡y ya mismo tiene que cambiar!

Podemos y debemos vivir sin violencia, ninguna mujer se merece un solo golpe, un solo grito de parte de nadie. Muchas, buscando ayuda, fueron a la comisaría y encontraron sólo indiferencia, personas que les decían “algo habrás hecho”, buscando responsabilizarlas, culparlas por ser mujeres. Por tomarse tiempo para ellas, por buscar un trabajo, por ponerse bonitas, cualquier cosa las hace culpables.

La OMS indica que:

Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido maltrato, ha sido forzada a mantener relaciones sexuales o ha padecido algún tipo de abuso a lo largo de su vida, generalmente por parte de alguien conocido.

Los defensores de los derechos de las mujeres establecieron a partir de 1981 el 25 de noviembre como día contra la violencia. La fecha conmemora el brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del dictador dominicano Rafael Trujillo (1930-1961).

Las cifras, los motivos son aterradores. La violencia no para, no se termina. La percepción de que el hogar es un lugar seguro para la mujer se viene abajo ya que las mujeres corren mayores riesgos de experimentar la violencia en sus relaciones íntimas que en cualquier otro lugar, según el Estudio multipaís de la OMS sobre salud de la mujer y violencia doméstica contra la mujer.

En una parte el estudio indica que  “La gravedad de los actos de violencia física se clasificó en función de las probabilidades de que causara lesiones. La bofetada y el empujón se definieron como violencia moderada. Y el ser golpeada con el pie, arrastrada o amenazada con un arma, o la utilización de un arma contra la mujer, se definió como violencia grave. Según esta definición, el porcentaje de mujeres que alguna vez habían tenido pareja y habían sido víctimas de violencia física grave variaba entre el 4% de las mujeres en Japón y el 49% en el entorno provincial de Perú.”

Algunos de los testimonios recogidos hacen el arraigo de la violencia en el entorno familiar:

Me pegó en la barriga y me hizo abortar de dos, no sé si gemelos o mellizos, pero de dos bebes. Fui al Loayza [hospital] con hemorragia y me hicieron una limpieza. Mujer entrevistada en el entorno urbano de Perú.

Así duermo, me llevo una manta y junto con mis hijos, paso la noche en el frío porque me pegaba demasiado; me tenía que llevar a mis hijos para que no les pegue a ellos. Me perdía hacia el cerro, así amanecía… Fui al cerro a dormir algo más de diez veces. Mujer entrevistada en el entorno provincial de Perú.

La indiferencia con que otras mujeres y hombres tomamos el tema es preocupante también. “A mi no me pasa, eso pasa el sierra, o entre la gente sin educación”, sale con tanta facilidad de nuestras bocas, asumiendo que si tenemos educación (y posición social) no seremos víctimas de violencia. Algunas no quieren reconocer lo que sucede en casa: “sólo me gritó, fue una cachetada no va a volver a pasar”. “Él no me golpea“, te repites. La violencia no es sólo el golpe, lo es también la indiferencia, el desprecio, los insultos, la falta de respeto total y absoluta hacia el otro ser. Es que tu ideas, pensamientos y sentimientos no sean tomados en cuenta. Es que estando ahí, no seas vista.

Ni una cachetada está permitida. No estás sola. No seamos indiferentes, si vemos o somos víctimas de algún acto de violencia llama gratuitamente a la línea 100, atienden las 24 horas todos los días. No tengas miedo de las represalias, no podemos callar más tiempo.

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Recuerda el 25 de noviembre, recuerda cada día de tu vida que esta te pertenece, que no puedes ser violentada por nadie. Que mereces respeto, que no estás sola. Busca apoyo.

Hablamos,

Lu

Dato: El 25 de noviembre hay una movilización para decir ¡NO a la violencia contra mujeres! Parque de La Muralla, 2pm. Más información por aquí.

 

 

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