Los 25 consejos sobre alimentación de Carlos González

Los encontré en su libro “Mi niños no come” y en un útil formato en www.espaciocrianza.cl. Demás está decir que el pediatra Carlos González es más que un trome en temas de crianza, es un “borra, anula, olvídate” de los mitos. Nos invita a usar el sentido común a la hora de criar y en este tema en especial, el de la alimentación, tiene un punto de vista bastante interesante, orientado no hacia satisfacer las necesidades de ser “buenos padres” de los padres, sino hacia la formación de hábitos alimenticios saludables en nuestros hijos.

Les confieso que actualmente Ale y yo (en realidad seguro debo ser yo) estamos pasando por un terrible problema a la hora de comer: o no quiere comer, o quiere que le den de comer, o se puede demorar TODA la vida en un almuerzo. Me desespero, me jalo los pelos, me culpo por ser mala madre. Si Carlos González me leyera (¡mi sueño!) me diría: “histérica”.

La cuestión es algo que yo siempre repito: PACIENCIA y 25 consejos de Carlos Gonzáles que hoy les paso:

  • 1. No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.
  • 2. Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.
  • 3. ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.
  • 4. Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.
  • 5. El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.
  • 6. Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.
  • 7. Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.
  • 8. Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.
  • 9. La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.
  • 10. Pecho “for ever” y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.
  • 11. Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.
  • 12. Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto
  • 13. La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.
  • 14. Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!
  • 15. Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño.
  • 16. La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.
  • 17. El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?
  • 18. Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.
  • 19. Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.
  • 20. Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.
  • 21. Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.
  • 22. Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.
  • 23. Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.
  • 24. Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.
  • 25. Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

El consejo 22 me parece un tremendo gol, lo pondré en práctica ya mismo. Y a ustedes ¿cómo les va?

Hablamos,

Lu

6 comments

  1. Justo estoy leyendo por tercera vez este libro del Dr. Gozález.  “M iniño no me come” y “Bésame mucho” son mis libros de cabecera. Todas las mamis deberían leerlos.

  2. la verdad es cierto, mi nena de año es especial para comer, pero con estos consejos  se que esta comiendo lo q ella quiere y aunq poco se alimenta, un saludo

  3. Muy interesante… yo estoy iniciandome en estos menesteres, hasta ahora por suerte todo va más o menos bien. Yo agregaría que a veces uno los obliga a comer el plato salado y luego el postre, sin embargo con mi bebe a veces le tengo q dar 3 cucharaditas de dulce y luego me come todo lo salado. Siempre que coma, no me estreso

  4. MUY BUEN POST…GRACIAS UNA VEZ MAS POR TAN BUEN BLOG …MI NIÑA GRACIAS A DIOS COME DE TODO, LE ENCANTAN LAS VERDURAS LOS VEGETALES LAS CARNES EL PESCADO …Y  TIENE MUY BUEN APETITO DE SIEMRPE…NUNCA HA SIDO PARA MI UN PROBLEMA SU ALIMENTACION

  5. Si genial!!! la verdad en el ultimo de los casos un día q pasen si almorzar o sin cenar no los va a matar, si no comen nada despues (ojo con estarle llevando gustitos para q coman ¨aunq sea algo¨) al día siguiente estarán de un hambre fenomenal y seguro la pensaran 2 veces antes de dejar el plato lleno 🙂

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