Varios viajes, un paro, el trabajo y yo.

Ando un poco lejos de mi casa virtual -y de la de cemento y ladrillo también- porque estoy viajando por casi todo el Perú desarrollando talleres de capacitación para los colaboradores de mi empresa. Tengo mucho que contarles, empezando porque extraño “en exceso” a mis hijas, mi cama, mi tiempo y más. Pero siempre es bueno darse un aire de todo, salir, respirar y extrañar de nuevo.

Y mi viaje me ha llevado por el Cusco, Puno, Juliaca, Arequipa, Tacna, Huancayo (en donde estoy ahora) y más ciudades a las que aún no llego.

Fui al Cusco luego de varios años y he podido re afirmar mi idea de vivir ahí en un futuro no muy lejano. Esa ciudad me llena de energía, me da fuerza, se respira limpio (tanto que a veces duele), se puede vivir de manera natural aprovechando al 10o% la tierra, puedes confiar en la gente y vivir en paz, entre el sol y la lluvia.

Llegada

Plaza

Estuve en el Hotel Mamá Simona, súper acogedor y con buen servicio:

Mamasimona

A media mañana, del día que llegué fui a la Plaza Regocijo y descubrí el Museo del Chocolate. El olor te guiará 😉 Encontrarás diversos tipos de chocolate, la historia del chocolate, un taller para preparar tu propio chocolate, de todo. El lugar es acogedor y la vista, una delicia:

Chocomusep

IMG00274-20110523-1155

Almorcé en Limo, cocina peruana & pisco bar. Tienen que ver las fotos, el sabor era extraordinario, cada plato una sorpresa. Tomé limonada de coco, de entrada papas nativas con 3 tipo de cremas delis, seco de osobuco con yuca rellena (así no se llamaba en la carta, pero más o menos era eso), y el postre era D E M A S I A D O: frozen de anis, con fresas, manjar blanco en un cono de caramelo:

Limo

Por la noche caminé y caminé. Al final terminé en San Blas:

San Blas

Plaza de noche

Estuve sólo un día pero lo aproveché al máximo, como si hubieran sido ¡5! Luego partí hacia Puno y lo que se vivía ahí era totalmente triste, violento e indignante. Llegué a las 4:30am y después de “mandar volar” a un acosador, fui hacia mi hotel a media cuadra de la Plaza de Armas en donde estaban cientos de puneños protestando por su derecho a decidir sobre su tierra.

Dormí un poco y a las 9am decidí irme hacia Arequipa, no había carros, ni ningún tipo de transporte. Había que salir caminando entre miles de manifestantes que reclamaban el cumplimiento de sus derechos. Yo apoyé su causa, más no la violencia. Caminé un poco más de 3 horas camino a Juliaca, tenía el sol serrano en la cara, los pies no me daba más. No sé si les he contado que yo no hago ningún tipo de ejercicio (sí, mal, mal), y caminar tantas horas a miles de metros sobre el nivel del mal, en subida y asustada me trajo luego tremendo dolores. Al final lo logré y salí bien de Puno, dejé atrás a un pueblo olvidado por el Estado y por nosotros.

Puno

Estuve en Arequipa, pero me dediqué a trabajar y comer:

Misti

Arequipa Almuerzo

Arequipa

Fui a Tacna, pero sólo algunas horas. Regresé a Lima el fin de semana y mis hijas habían crecido unos 10 centímetros (¡más exagerada!), Ale decía mil cosas y Anita tenía una semana completa que contarme. Aldo hizo un trabajo excepcional con sus hijas, realmente pudo con todo él solo.

Ahora estoy en Huancayo y a punto de partir hacia Huánuco.

Huancayo Plaza

Espero contarles más pronto.

Hablamos,

Lu

Nota: La mala calidad de las fotos se debe a que fueron tomadas desde el Blackberry 🙁

3 comments

  1. ¿Mala calidad de las fotos? Nada! Están muy bonitas…es más me estoy animando a visitar Cusco…pero tendré problemas de ir con mi bebe de año y medio? la altura?

  2. ay que lindo tu viaje, para la próxima te acompaño! jijiji, mucha suerte a mí me encanta viajar que bonitas experiencias!

Deja un comentario