Nuestra "santa semana"

Una semana tranquila, divertida, llena, pero llena de conversaciones.

El jueves hicimos muy poco, lo principal era dormir y recuperar fuerzas después de todo lo vivido: trabajo, colegio, día a día en general. El miércoles dije: “mañana me levantaré recontra tarde”… El jueves nos levantamos a las 6:30 gracias al despertador “orgánico” que tenemos en casa, entiéndase: Ale. Y nuestras ilusiones de dormir, dormir y dormir… terminaron.

Ale quería conversar, hablar, dialogar, compartir. Y, a pesar nuestro, lo hizo. A las 6:30 tenía preguntas muy importante, necesitaba las respuestas con locura y no paró hasta conseguirlas. Con un ojo abierto y otro cerrado respondimos lo que pudimos, le rogamos que se vuelva a dormir, le suplicamos nos deje dormir un ratito más. Pero no, ya no se pudo.

Ese día Anita le pintó las uñas a su hermana (a pesar de su papá). Fue divertido verlas escogiendo colores y luego a Anita pidiéndole a su hermana que “por fa” deje de moverse que le estaba pintando la mano completa 😛

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Ese mismo día, me quedé hasta las 3am intentado un nuevo récord en Bubble Breaker. Sí, a veces me envicio mal.

El viernes Ale quiso hablar más. Habla de todo, política, filosofía, juguetes, nuevos juegos, los colores, las piedras, sus amigos, el café, los celulares… en fin, la niña opina de todo.

Nos fuimos a la playa después del almuerzo. Buscábamos dónde caminar, fuimos de La Molina hasta Miraflores y terminamos en la playa. Ale seguía hablando, Anita comenzó a toser.

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Por la noche habían castillos y tareas por hacer:

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Sábado y domingo: dormir, cocinar, escribir por aquí, comprar una lavadora y una refrigeradora. Sí, mi lavadora murió, se fue a la otra vida y casi me da paro-respiratorio-cerebro-vascular. Ale seguía hablando y ni la inmensa, increíble, admirable paciencia de su papá pudo con ella y con todo lo que tenía que decir.

Jugamos de todo: “La lechuza, la lechuza dice: shu, dice: shu. Todos calladitos, todos calladitos, dice: shu, dice: shu”. Jugamos inmóvil en busca de un poco de paz y silencio, pero nada la detenía. Varias veces, ante nuestros intentos, nos dijo “!quiero hablar!” con la mirada más manipuladora y la voz más dulce. En medio de una película nos empezó a contar cuentos, se sentó frente a la tele, empezó a leer y no paró hasta que se fue de espaldas hasta el piso (el cuento era muy intenso) :S Ni por eso dejó de hablar. Y desde que mis hijas están con nosotros las películas jamás fueron las mismas.

También cociné, después de muchos fin de semana lo volví a hacer y fue todo un éxito.

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Anita siguió tosiendo y aún hoy sigue con el inhalador y las pastillas, renegando por tanto moco, engreída por tantas atenciones y con la nariz súper roja.

Me olvidé, también nos fuimos a buscar ricos helados para compartir con la familia. Y a que no saben a quién vimos, sí, a Michelle de “Il Gelato del Buon Michele“. Tomamos helado de mango (¡demasiado rico!), guanábana, chocolate (riquichichísimo) y café. No te olvides de ir a buscar a Michele… digo tu helado, que aún el sol no se va.

Se nos acabó el fin de semana largo, ya no vamos a poder levantarnos tarde (aunque esto nunca pasó, fue sólo un sueño 🙁 ). Ya no cocinaré hasta el siguiente fin de semana. El martes llegan la lavadora y la refri. Al colegio, a trabajar, a seguir escuchando las historias de Ale.

Que tengan un buen inicio de semana.

Hablamos,

Lu

2 comments

  1. Me encantan las historias de los niños… pero también me tienta conseguir un botón de “mute” para tener un poquito de silencio a veces… Me gustó lo de la historia intensa, espero que no haya sido un golpe duro…

    Nosotros planeamos una salida para cada día, teníamos todo organizado para que la princesa disfrutara de sus papitos al máximo… pero como nada es perfecto el miércoles en la noche el termómetro no bajaba de 40… así que los planes se cancelaron y nos pasamos los 4 días en casa. Igual disfrutó al máximo de nosotros y nos exprimió enteritos (necesitamos otro feriado largo para reponernos)… Lo que si hicimos fue decirle Adios al pañal… bueno en eso vamos, Erika dice que ahora es una niña grande y usa calzoncito, el problema es que todavía no pide así que tenemos que estar preguntándole cada 20 minutos quieres hacer? Pero en esas estamos… hemos ganado la batalla unas 15 veces y solo la perdimos 1…. yo creo que si la hacemos….

  2. Me encanta como cuentas las cosas!! jejeje, nosotros el viernes pintamos huevos,de pascua, y nos los comimos en el lonche, el sabado tratamos de estar enla lluvia de huevos del parque raimondi pero…llegamos alas 9 de la mañana estaban inscribiendo a los niños, resulta que el evento era de una iglesia asi que parece que lo que querian eran los datos de los asistentes, paseamos vimos el mar pero a las 11 el asunto aun estaba verdisimo y mis pequeños muy aburridos, cada vez mas y mas gente…nos fuimos, no se en que termino todo a esa hora habia colas interminables de gente inscribiendose….nos fuimos a casa de mi hermana despues de tiempo almorzamos con ella su familia y mis papas, ella tenis unos ricos y enormes huevos de chocolate para mis chiquitos, y despues del almuerzo nos fuimos a City toys de angamos, el domingo mis hijitos reclaman ir a la Iglesia!!si vamos a una Iglesia muyy linda realmente hemos encontrado una fsmilia espiritual, y ellos tienen su escuela dominical, sus amiguitos y hacen manualidades, esedia era un retablo de papel, con Jesus resucitado y la tumba vacia, almorzamos y vimos peliculas, trozos de peliculas, porque ellos ultimamente hacen un mix sacan y meten peliculas, no terminan de ver ninguna…ellos estan acostumbrados a dormirse temprano felizmente, con mi esposo entonces podemos porfin conversar y pasar tiempo juntos, bueno con Leo un rato mas que sigue colgado de la teta como hasta las 9, felizmente ya duerme toda la noche!

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