Mi bella durmiente

Nos pasa todos los días, a la misma hora, a veces un poco más tarde, a veces un poco más temprano. Pero siempre es lo mismo. Ya lo intentamos todo, lo que se debe y lo que no… pero no hay forma despertar a Anacé para ir al colegio.

De pequeña no la recuerdo tan dormilona, es ahora de grande que nos pone de cuadritos las mañanas. Besitos van y vienen y a veces funcionan, sólo a veces:  “despiértate hijita, vamos que llegamos tarde”.  “Samaquearla” funciona pero se levanta de un humor, bueno ¿a quién le gusta que lo levanten así?. Ponerle un reloj despertador funcionó una semana, ella estaba entusiasmadísima, ponía su reloj a la hora indicada y se levantaba feliz diciendo que su despertador “la había despertado”. La felicidad sólo duró esa semana, dónde habrá ido a parar el pobre reloj, probablemente ella misma lo hizo desaparecer.

También le he puesto mis rulos en la cara, por la nariz como quien pasa una pluma y el resultado no fue el mejor. Dormida aún me jaló los rulos, me estornudó en la cara y luego dijo: “¡déjenme dormir!”. Entendí que debía ser más creativa e intentar cosas menos peligrosas :S

Ahora, después de todo lo vivido con mi querida durmiente, lo que hago es actuar frontalmente, nada de preámbulos y demás. Le doy un beso en la frente, la destapo y muevo sus piernas como si fuera sentarse (con los pies sobre el piso), sí, la doblo 😛 Y como por arte de magia ya está sentada, dormida obviamente, pero sentada. De ahí es más fácil levantarla y llevarla hasta el baño. Resultado: ¡Gané!

¡Pero ya en el baño es otra cosa! Se puede quedar ahí unos 15 ó 20 minutos y si no me doy cuenta puede ser más. Supongo que sigue durmiendo ahí, se despierta, de estira, se vuelve a dormir y de ahí sale (aún con cara de sueño). Y sale porque estamos: “Ani apúrate, Ani ya sal del baño, Ani vamos a llegar tarde, ¡Ani me hago la pis!”

Ale en cambio ni bien entro al cuarto ¡ya se despierta!. Y comienza con el: “Hola mami, mamo tu cuato” y no hay quién la pare. “Sigue durmiendo hijita”, le digo. “Nooooooooooo, mamo tu cuato”, grita ella. Pero ni sus gritos despiertan a la hermana.

Ambas tienen horarios, ambas duermen bien, pero una tiene “ojo pesado” y la otra “sueño ligero”.

Ahí seguimos con la lucha y todos los días seguimos saliendo tarde. ¿Cómo les va a ustedes?

Hablamos,

Lu

4 comments

  1. Mi niña se levanta temprano…claro sólo sábados y domingos, de lunes a viernes es una lucha que no acaba, hacer que duerma temprano y hacer que se levante temprano, en la última semana algo ha mejorado, aunque sólo tiene 3 años, lo del despertador me parece algo motivador, veré de aplicarlo…suerte con el despertar de Anacé

    Gracias, nos cuentas cómo te va con el despertador.
    Cariños, Lu

  2. ajajaja!! ay Lu, me he reido tanto imaginando cada anécdota que contabas: la pobrecita de Anacé tratando de estar lo mas despierta y tú inventándote mil formas de lograr tu cometido! En mi caso, tengo el mismo problema, pero con mi esposo, jajaja!!! Maria Belen con sus 16 meses ha decidido despertarse por lo menos una vez en la noche y por las mañanas es toda una historia tenerla “lista” a tiempo para que su papá y yo podamos irnos a trabajar! Suerte con tus intentos, je! 😉

    Pero es que son la muerte las enanas, una les hace las colitas para que salgan bien arregladas pero te das la vuelta y ya están despeinadas. Volver a empezar.
    ¡Suerte! Lu

  3. ¿por qué todo tiene que comenzar temprano? no para todos el día tiene que comenzar a las 7 de la mañana. ¡por qué nos han torturado así desde chiquitos! a mi me costaba horrores madrugar para el colegio y a mis 31 años me sigue costando madrugar para ir al trabajo. pongo el despertador en tres tiempos jajaja puedo amanecerme, pero no madrugar

    jajajaja sí, todo debería empezar plan de 9 o 10. Todos estaríamos mucho más relajados 😉
    Cariños, Lu

  4. Lu, por casualidad estaba leyendo un post acerca del ceviche que escribí hace más de un año en mi blog, y me econtré con un comentario tuyo. No sé cómo se me pasó, debe haber sido porque estaba embarazada y vivía en la luna. La cosa es que Me FASCINA tu blog! Qué bien hecho!

    Me he reído mucho con tu post porque me trajo recuerdos de cuando mis hermanos y yo heramos chiquitos. Mi mamá nos tenía que tirar agua en la cara para despertarnos y nos decía que aunque un tren nos pasara por encima, igual no nos levantabamos.
    Ninguno de mis hijos se levantan temprano, pero por suerte todavía no están en el cole. Bueno, la mayor va a preK, pero entra a las 9:30 am así que no hay problema.

    Estoy totalmente de acuerdo con @diesirae: ¿por qué las cosas tienen que comenzar tan temprano? Yo odio levantarme temprano, especialmente porque me acuesto tarde aprovechando que los chicos duermen para ponerme al día en mil cosas.

    Bueno, estoy feliz de haber descubierto tu blog, y de hoy en adelante tienes una fan en Colorado!

    ¡Yeah! Gracias por tu visita Roxana.
    Yo sigo tu blog hace ufff y me parece genial tu iniciativa, la movida blogera en EEUU está buenísima y me encantaría que por aquí pasará lo mismo. ¡Ideas, ideas, ideas!
    Yo también sufro para levantarme, en realidad, me levanto con un sólo ojo abierto. El otro ojo, se abre media hora después que es cuando ya estoy completamente despierta. Antes hago todo en automático.
    Te sigo leyendo. Cariños, Lu

Deja un comentario