Mamás neuróticas

Estar embarazada es un momento de 9 meses increíble, diferente en cada mujer, único y que trae consigo felicidad, miedo, ansiedad, esperanza y que –varias veces-  convierte a dulces, tranquilas y sensatas mujeres en unas ¡LOCAS DE ATAR!

Made nos cuenta su experiencia de cuando se enteró de su primer embarazo, muchas seguramente se verán reflejadas en su historia:

Érase un 11 de agosto del 2005, en la mañana, que me dieron la feliz noticia que llevaba un bebé “a bordo”. Desde ese momento y sin parar todo empezó a cambiar, lo más evidente fue lo físico pero también cambió algo más en mí. Antes me consideraba equilibrada y bastante sensata pero de pronto me vi convertida en una maniática, neurótica, casi loca. Bastaron sólo unas pocas semanas para alucinar que necesitaba ropa urgente por que la barriguita ya se me notaba y que el bebé se movía sin parar, aunque no pasaba de los ¡dos meses de embarazo¡

De repente sentía que la bebé se salía por algún esfuerzo que hiciera y lo más gracioso es que después de dar a luz, que todos juraban yo volvería a la normalidad, las cosas se pusieron peor. Me puse más maniática aún con todo lo que tenía que ver con mi pequeña, no dejaba que nadie la tocara sin antes lavarse las manos, estaba pendiente de que todo estuviera desinfectado a su alrededor, que el deshumedecedor estuviera siempre prendido en la habitación para que no tenga ninguna alergia ni tenga frío.  Cuando empezó a gatear le lavaba las manos un millón de veces. Cuando empezó a caminar  desaparecí todos los adornos y si hubiera podido acolchar las paredes de la casa para que no se golpee, lo hubiera hecho. Al año y medio busqué colegio para que ella “postule” y de paso la inscribí en el nido para que esté “más preparada”.

Ahora veo hacia atrás y me pregunto si todas las mamás primerizas nos comportamos así. Tener un hijo es lo más maravilloso que a una persona, hombre o mujer, le pueda pasar, pero muchas veces nuestra inexperiencia mezclada con el temor de que nada le pase y algo de consejos bien intencionados -pero que no ayudan nada-  hacen que no sigamos nuestros instintos maternales o paternales (que a mi parecer todos llevamos dentro) para que criemos con espontaneidad a nuestros hijos y les brindemos los espacios necesario para su desarrollo. Sin olvidar afianzar su seguridad y confiar en nosotros en nuestro rol de padres.

En el afán del día a día se nos pierden momentos importantes en situaciones que sólo generan estrés y los primeros años de nuestros hijos se pasan tan rápido que lo mejor es disfrutarla.

¿Entonces? Disfruta mamá, olvídate de lo que digan los demás y vive el momento, déjate llevar por tu instinto y ofrécele a tus hijos lo mejor de ti.

Hablamos,

Lu

6 comments

  1. NADA Q SEA DE LOS EXTREMOS ES BUENO¡¡ DEJARLO TODO CON NATURALIDAD A SU BB EN SU DESARROLLO, YO POR EJM LO DEJO SER LIBRE Y SIEMPRE VIGILANDOLO CLARO ESTA. LOS BB DE AHORA YA NO KIERE Q ESTES MUCHO CUIDANDOLES SI SE CAYO Y VES Q NO ES CAIDA FEA NORMAL DEJARLE Q EL SOLO SE LEVANTE Y EL SOLO LO HACE LE DAS MAS INDEPENCIA. PONERSE EN UNA SITUACION MUY CUIDADOSA EN MI PARECER YA ESTAMOS HACIENDO UN BB MAMITIS..LO DIGO POR EXPERIENCIA DE UNA AMIGA, RECUERDO Q HASTA LOS 7 AÑOS ELLA COMO MAMA AUN SEGUIA ATENDIENDOLO HACER EL PISS, UNO NO SE DA C UENTA COMO MAMA PERO ASI LLEGA CUANDO SON MUY EXTREMISTAS Q TODO LO ESTA CUIDANDO SI SE ENSUCIO O NO, YO SOY DE DEJARLO Q MI BB AL FINAL DE COMER SE EMBARRE NO IMPORTA ES PARTE DE SU DESARROLLO AL INICIO MI MADRE NO ACEPTABA AHORA VE EL TIENE AÑO Y MEDIO Y COME SOLO YA NO ES LA CLASILLA SILLA COMER BB ESO YA ESTA DE ADORNO EN MI CASA SOLO LO USO HASTA EL AÑO 3 MESES, AHORA EL PASO ALA MESA DE COMER INFANTIL ASI COMO DELOS ADULTOS LA MESA PERO EN PEKEÑO. ES MI CONSEJO DE MAMA MODERNA Y AMOROSA AHORA LE DOY MAS AMOR POR SE UN BB MUY INDEPENDIENTE Y ESO BALANCEA LA SEGURIDAD TAMBIEN..SALUDOS

    Hola. Gracias por tu comentario.
    Como bien dices los extremos no son buenos. La libertad debe ser medida también, sin decuidar la guía.
    Se trata, considero, de respetar sus espacios y comprender que -más temprano que tarde- nuestros hijos deben hacer su vida y aprender de sus propios errores.
    Que “hacerles la tarea” en todo sentido, no ayuda, los limita, les imposibilita ver qué tanto pueden llegar a hacer por sí mismo.
    Se trata de comprender que no son extensiones nuestras.
    Abrazos, Lu

  2. Me encantan leer estos testimonios porque a mí, que hace siete semanas me convertí en mamá, me sirven de referencia respecto a lo que me espera en el crecimiento de mi bebé, de consejo sobre lo que debo o no hacer y, además, algunos son bastante divertidos. En estas semanas he aprendido que aunque el instinto materno siempre es el mejor para saber qué es lo que el bebé requiere, nunca está de más un consejito de otras mamis porque, digo yo, qué mejor experta en crianza de bebés que una madre.
    Un beso Lu y un abrazo a Made.
    Gracias por compartir con nosotras.
    Zarella

  3. ummm, que interesante, bueno como comente en el facebook me volvi airada (bastante) pero pienso k tampoco tenia k aguantar la gracia del resto (mi embarazo fue superdelicado y mi familia al verme de descanso, creyo que yo era la “muchacha”) despues de cada encontronazo las cosas mejoraban y cuando nacio mi nena, solo tenia mucho cuidado de no contagiarle enfermedades (me dio gripe con fiebre de 39 al cuarto y quinto dia de puerperio) asi k anduve con mascarilla y me lave tanto las manos k se cuartearon y sangraron, como soy medico, me lavo constantemente las manos x higiene NO por mania, y solo pido a mi familia k se cambie la ropa con la que llego de la calle (mis hermanos son medicos y trabajan en hospitales, ergo traen bacterias en la ropa)…muchas veces hay k soltar la correa, y relajarnos, hay que pensar k muchos niños son normales y no han tenido papas ni mamas tan frikis….y sin embargo es tan dificil ser mama y primeriza y para colmo mi esposo no esta conmigo…ay!

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