Saliendo con los más pequeños

1:30pm, sábado. Todos languidecemos de hambre. Me pasé la mañana en mil cosas  y no tengo fuerzas para cocinar.  ¡Vamos a comer fuera!

Cuando pensé en este post e hice una pregunta en el Facebook, no pensé que fuera una experiencia tan similar la de mi pequeña primate a la de varias mamás y papás. Aquí les cuento mi experiencia y una que otra recomendación  para que salir no sea un locura y podamos disfrutar mucho más.

Todo comienza antes de salir. Hay que alistar a los pequeños, llevar todo lo que pudiera necesitar (y que jamás sacaremos del bolso, admitámoslo). Y cuando creemos que ya todo está listo, seguramente nos olvidamos algo así que hay que regresar. También es el momento exacto para las sorpresitas, la incontinencia de los más pequeños que nos harán regresar a cambiarlos de pañal. O, en mi caso con una hija pre- adolescente, su siempre oportuno: “un ratito mami, me olvidé algo”. ¿Qué te olvidaste? “Algo”. Jamás sabemos qué es ese algo.

Ale hace varios meses, con cara de "restaurante, no?. No saben en qué se han metido" 🙁

Al llegar al lugar empezamos a buscar silla para niños, si es que hay (¿por qué tienen tan pocas amigos dueños de restaurantes? Acaso los niños no merecen un asiento, tema aparte). Hay que ubicarlos, poner babero, sacar vaso con agua-con-asas-y-pico-de-pato, juguete manchable y -finalmente- ubicarnos nosotros. Ahora hay que almorzar/cenar y no morir en el intento. Cuando se le viene a ocurrir esto de la afirmación de su autonomía: Ale quiere comer sola ¡todo! Aunque a veces ni coma porque juega con el arroz, con los cubiertos, las servilletas… ¡pero no toques su plato! Porque lanza tremendo: ¡NOOO!, y medio restaurante voltea y me mira con cara de “mala madre” :S o con cara de: “por qué no se quedaron a comer en su casa”. Ana en cambio, en medio de todo lo que hace su hermana, habla, habla y habla. Las servilletas vuelan, los cubiertos vuelan, el arroz vuela, su hermana se atora, el restaurante explota (bueno esto último no), pero ella sigue hablaaannndooo.

Y, algo que me olvidaba, no importa el lugar en el que estemos, sea de comida criolla, pescado, oriental, mediterránea o vegetariana… Ana siempre pedía pollo a la plancha con papas. Cómo le explicaba a tremenda porfiada que en donde venden comida marina ¡no hay pollo! Ale “pica” el plato de todos, demás está comprar algo exclusivo para ella, en los restaurantes se distrae muchísimo, pero en cuanto llegamos a casa me dice: “¿mamá ñamñam?” [traducción aquí].

Algunas recomendaciones importantes:

  • Los niños pequeños no tendrían por qué entender que están en un restaurante y no pueden pasearse por ahí, a pesar que les digamos con voz baja: “si te vas por ahí el mozo te va a robar”, “No vayas por ahí que te quemas”, ¿acaso no le han dicho cosas como estas a sus hijos? ¡Confiesen! 😛 Les decía, que no podemos pretender que se comporten en un restaurante como se comportan en el comedor de nuestra casa (¡o mejor!): hay muchas distracciones, mucha gente que va y viene, quizás otros niños y obvio ellos querrán verlo y experimentarlo todo.
  • Los niños tienen rutinas, si vamos a almorzar a las 3 de la tarde y ellos suelen almorzar a la 1, es casi imposible que ese pequeño se mantenga tranquilo mucho tiempo. Nosotros podemos alterar nuestros horarios, pero cuando se trata de un niño pequeño lo mejor es procurar mantener sus horarios.
  • Los lugares con juegos infantiles podrían ser, de cierta manera, una ayuda porque los chicos estarán jugando mientras comemos. Pero cuando sea hora de que ellos coman, podríamos tener algunos problemas, porque estarán tan entretenidos que no querrán dejar de jugar. El juego hasta el hambre aplaca.
  • Como decía una sabia mamá en el Facebook, salir a comer de noche con niños no es lo más recomendable. La noche es para dormir para ellos y para nosotros para disfrutar 😛

Espero que la próxima vez que salgan con sus pequeños les vaya muchos mejor. ¿Alguna recomendación más?

Hablamos,

Lu

15 comments

  1. Hola lu!!! como me has hecho recordar una terrible salida a comer..jojojo pues es verdad cuando de salir c trata hay que alistarse una hora antes, por ejemplo primero me alisto yo y hago todo y al final lo cambio a el, xke si lo dejo y despues me alisto yo!! nooooooooo! terror!! salimos y quiere asiento solito no quiere que lo cargue (en el carro), y cuando vamos al restaurent solo quiere las papitas y las servilletas (segun el se limpia su nariz pero solo juega)…no come nada juega, lava sus manos en la comida, y la gente me mira y yo “hijito no se juega, come ya?” y mi madre “ya Cesar Fabian come! mira que ahi esta el loco y se lleva tu comida” y mi hijo abre sus ojasos y dice “doko mami? doko?” pero igual no come solo pide mas!! mas!! para seguir jugando.

    Por eso mil veces prefiero comer en casa =)asi lo dejo que juegue pero come jejeje

    Gracias Lu, un besote a las chancletas.

    1. Bueno les contare un poco mi dilema jajaja tengo a stefano de 2 años 4 meses y luana de 11 meses y 2 semanas; cada vez que decidimos salir a comer con mi esposo y los bebes nunca decidimos a donde ir ya que a stefano le gusta mucho las papas y solo papas y la verdad que yo no quiero comer solo papas!! Y a la hora de alistarlos a ambos es un lio nunca se quedan quietos y hacen todo mas tarde pero asi son mis peques bellos, ya cuando llegamos al restaurante sentamos a cada uno en su silla,y hacemos el pedido de lo que vamos a comer, por los menos en pardos no es complicado comer junto a ellos ya que los dos disfrutan de lo que comen jeje. Ya si es otro lugar si es un poco mas tedioso ya que stefano se aburre y comienza a tirar los cubiertos y a llorar y yo me muero de la verguenza, luana tambien llora ya que parece un concierto. Con mi esposo ya hasta aveces nos reimos y decimos asi son los niños asi que nos reimos y pasamos un rato lindo!!!

  2. jajajajaj la verdad es que así es!! La gente te podría decir pero “sal, distraete divierte un poquito” pero definitivamente en esas epocas de “autonomía” y que ya pueden caminar (aunque aun no tan bien) yo decidí NO SALIR. Terminaba tan estresada y cansada que “el paseo” era una tortura , asi que optamos por un tiempo pedir en casa o salir siempre y cuando fuera con familia que se puediera hacer cargo de ellos ( si estaba mi mamá ni bien llegabamos “la entregaba” y la recogía solo al salir jajajaj).

    Pero una cosa muy importante, si salen a comer fuera yo aprendí una regla basica LE DABA DE COMER ANTES a mi pequeña revoltosilla, así ya podía jugar embarrarse y todo lo que quisiera total, la pancita ya estaba llena y el resto se limpia!

    besos

  3. Creo que el unico beneficio que veo es que en la sociedad donde vivo yo los niños nacen y se desarrollan en ambientes de independencia, asi es que si un niño quiero comer solo y la mitad del arroz cae del plato no te van a mirar con cara de “mala madre” … ahora si el niño grita y hace show, bueno ahi no faltan los que se olvidaron de los dias en que tenian hijos peqeuños o simplemente nunca tuvieron … se nota inmediatamente por las miradas que uno recibe.

    Una vez lei que a los niños hay que prepararlos con anticipacion, es decir explicarles donde vamos, que vamos a hacer y que esperamos de ellos. Tal como dijiste tu tambien no podemos esperar lo imposible tampoco, debemos ser realistas y justos con lo que esperamos de ellos. Y a veces, un paseito rapido por el restaurant mientras llega la comida les ayuda a calmar la ansiedad, muchos restaurantes aca te dan hojas y lapices para que los chicos se entretengan dibujando, yo tb. siempre llevo algo de entretencion, generalmente algun libro porque tampoco quiero confundirlo con juguetes a la hora de comida.

    En fin, es toda una aventura!!

  4. Holas, les cuento un tip: primero le damos de comer a mi Joaqui (1 anho 9 meses), y luego (para poder comer nosotros) le prendemos el DVD portatil y le colocamos su serie favorita (Thomas y sus amigos)… Con eso tenemos aproximadamente 30 minutos para comer!
    Saludos
    Yhuri
    Papa de Joaquin

  5. me has hecho reir.. que hasta mi jefe se ha dao cuenta y me mira con cara de… a esta loca que le pasa… en fin siempre es bueno distraer la mente despues de 4 horas seguidas frente a la compu… nuestras salidas a almorzar sobre todo los domingos han sido acomodadas al sueño de nuestra baby menor… le damos a ella primero su comidita antes de salir y luego samos unas vueltas con el coche por la vereda del restaurante a entrar y se queda dormida entonces ahi si corremos a nuestra mesa y el decimos al mozo por afvor rapidito antes que se despierte la bb… el mozo como simpre se rie pero todos comemos como si jamas hunieramos probado bocado no vaya aser que se despierta y laca laca ninguno puede terminar el plato porque nuestra pequeña inquisidora dice upa y como resortes los tres… incluyo ala hermana mayor que tambien se une… y la cargamos y como es de esperar no terminamos el plato y terminamos pidiendo para llevar….pero al final decimos… por lo menos salimos un ratito a distraernos… a ver la calle… jajajajaja

  6. bueno que decir si ya lo has dicho todo o casi todo, en mi caso mientras nina juega con la comida yo le doy de comer hasta ahora sedeja dar en la boca, aunque aveces no quiere y me lanza el tenedor el chiste es que nina come termina y de alli ella fuga de la silla donde esta, ya que en muchos lugares no hay silla de bebe o de haberla solo tiene 1 y ya esta ocupado asi qeu se va merodear por todo el restaurant y el mozo tiene uqe hacer malabares para no darce con ella, basicamente en esas salidas yo no como entre tranquilisar mi crisis nerviosa y frenar mi instito asesino se me van todas las ganas de comer

    saluditos

  7. No, creo que tu informe está muy completo, la verdad es que con niños pequeños casi ninguna salida es recomendable, lo bueno y triste a la vez es que crecen pronto, muy pronto. Besos tía Elsa.

  8. jajajaja que buena! descripcion real de lo que pasa!!
    Por eso yo he optado en pedir “para llevar” y comemos en casa tranquilos jajaja
    La unica vez que salimos y se porto como una señorita fue cuando fuimos al Pardo’s de la Marina .. le gusto tanto la chicha morada, que se tomo como 5 litros de chicha en su vasito con cañita mientras nosotros cenabamos jajajaja 🙂

  9. hola lu, ah te cuento ke cuando salgo con mis changos le ruego al mesero, con mucho ainco ke porfavor no se demore por ke mi hija solo se keda trankila cuando come su pollo a la braza, y mi zanbito juega con las cucharas , por ahi se mete una ke otra papa ala boca,y el pollo en pedacitos pekeñitos, mi esposo y yo comemos raudos y violentos, para acabar junto con ana belen, pedimos la cuenta y otra rogada para ke no se demore, y salimos corriendo dejando una mesa en la cual parece ke hubo una guerra mundial de comida,bueno solo salgo cuando es una ocasion muy, muy pero muy especial, espero ke cuando tengan 15 podamos disfrutar las salidas

  10. Lu, hola, te cuento mi experiencia. Con Rafaela, mi esposo y yo vivíamos solos en Australia (sin familia, sin empleada, sin nana) y allí los niños van con los papás a todas partes, ¡hasta al bar! Al principio, me choqueó, pero el último verano antes de regresar, ya nos veías a mi esposo y a mí, en la terraza del bar belga con nuestro coche, al costado de otros coches. (Obvio que nadie fumaba e íbamos en la tardecita, antes de que oscureciera, y no había borrachos escandalosos, ni nada de eso, ¿no? Por si acaso, hago mi descargo). Bueno, el punto es que Rafaela era bastante manejable pero igual era super difícil. Lo que hacíamos básicamente era turnarnos, una vez que ella ya no aguantaba sentada. Comía el que tenía más hambre y el otro la paseaba. Luego, nació Alejandro y, como era enfermizo, al principio no salíamos mucho pero cuando estuvo más grandecito y llegó el verano, empezamos a llevarlo al único restaurante del pueblo con suficiente espacio para niños. Rafaela ya comía su plato sola. Pero esta vez los turnos eran para Alejandro. Cuando Rafaela terminaba su plato, entonces el que estaba de turno se paseaba con los dos por los jardines. Varios mozos nos han dicho: ¡Pobrecitos, ustedes comen por turnos! Pero, la verdad, no se me ocurre otra forma. Igual combino la técnica de los turnos con la ya mencionada técnica de comer como si llegaras de una isla desierta: ¡a toda velocidad! Sobre todo si a mi esposo le ha tocado el primer turno, no se vaya a poner de mal humor, jejeje.

  11. ay ! yo pense que era la unica en el mundo que se veia en problemas al salir con mi duende!!

    yo tambien procuro que coma algo antes de salir porque afuera es imposible lograr que se quede quieto, y ademas siempre buscamos un lugar que tenga juegos infantiles bien protegidos, asi el se divierte en un ambiente seguro y nosotros logramos un rato de relax mientras le ponemos cuidado desde la mesa, eventualmente va y viene a pedir agua o de pronto sele ocurre recibir algo de comida, y lo que mas nos gusta, cuando viene simplemente para decirnos “TeQuiero”

  12. Muchas gracias por las recomendaciones a todos, me han ayudado y seguramente que a otros papás también. Además me he divertido con sus geniales anécdotas.

    Abrazos,

    Lu

  13. Yo ya pasé por eso, tengo los hijos de 19 y 15. Pero mi estrategia era distinta. Aprecio mucho la tranquilidad a la hora de almorzar o cenar y por eso yo nunca salí a restaurantes públicos con niños pequeños. Cuando estuvieron un poco crecidos solo a aquellos que tenian juegos y podiamos observar desde la mesa, pero eso de comer rapido, de hacer turnos, me parece de mártires!! Mis respetos y mi admiración por todos los que lo hacen.
    Felizmente los años pasan rápido!!!

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