Comunicándonos algo…

Anacé cumplirá 11 años en sólo 3 meses. El próximo año entra a la secundaria y siento que de cuando la tenía en mis brazos la primera noche que la vi y no tenía idea de cómo darle de lactar, al día de hoy, no ha pasado mucho tiempo. Y le falta poco para pasarme de tamaño, y se pone mis zapatos, y tiene sus propios gustos, sus manías, y crece, crece y crece.

A medida que nuestros hijos van creciendo, formando su personalidad, explorando el mundo y demás, es vital que establezcamos sistemas de comunicación eficientes con ellos, para ellos. A todos nos importa saber dónde estuvieron y qué hicieron durante el día, pero si les preguntamos de frente “¿qué hiciste hoy?”, lo más probable es que recibamos como respuesta un: “Nada”. Como cuando llegan del colegio y una –ilusa- pregunta: “¿Cómo te fue en el cole?” y ellos responden: “Bien”. Y se vuelven cada vez más monosilábicos antes nuestras preguntas.

by Blanca
by Blanca

Entonces, ¿qué hacer? Nadie sabe, la verdad.

Pero las mejores recomendaciones indican que debemos buscar mejores momentos para hablar con ellos y hacer preguntas que inviten a generar una conversación. Una vez que tengamos una, podremos saber cómo están, qué les pasó, cómo se sienten. No funcionará el que papá, mamá, hijo se sienten en la sala y papá diga: “Hoy hablaremos de las drogas”, les aseguro que en ese momento empezó y terminó la conversación. Hay que ser menos directos y más hábiles. Es necesario trasmitir confianza, demostrar que no los vamos a cuestionar (aunque ganas no nos falten de decirles: “¡qué tenías en la cabeza!”).

Estén más atentos a qué les gusta, qué música escuchan, qué visten y a través de temas que a ellos les interesen generen una conversación. No tiene que estar de acuerdo todo, y es bueno que se lo hagan saber de forma asertiva. Los chicos prestan mucha atención a la forma cómo les decimos las cosas, es distinto decir: “no olvides ordenar tu cuarto temprano para que tengas más tiempo para jugar/salir luego” a decir “¡arregla ese lugar que parece que ahí viviera un loco, toda la vida lo mismo!”

Si todo el tiempo cuestionamos lo que nuestros hijos hacen, podríamos generar que mientan para no ser cuestionados. Y si ante todo somos permisivos y no tenemos una opinión acerca de lo que hacen o no, pues podríamos generar que ellos sientan que no tienen límites y pueden hacer lo que quieran, aún lo que no deban.

Anacé habla y habla en cuanto se mete a un tema que le interesa, y no para de hablar y a veces me canso, pero la prefiero así expresiva, confiada, dispuesta a conversar conmigo que en mutis total.

A ustedes ¿cómo les va con sus hijos mayores?

Hablamos,

Lu

9 comments

  1. Que te puedo decir mi Gaby (la mayor) es ahora un volcan en erupcion cuando de conversacion se trata… te cuenta hasta el ultimo detalle de lo que hizo… aunque cuando esta en esos dias en los que no quieres ni cruzartela solo dice si mamaaaaa, bien… aja…. siiii. noooo. Pero ahi va papa al rescate y comenzamos atravez de las bromas uns conversacion divertida y que sin que se de cuenta nos esta contando nuevamente todo con lujo de detalles… se que pronto llegara el dia en que la apachurre y me diga hay mama ya creci ya no soy bebe… pero mientras llega ese dia la apachurro todas las mañanas y la como a besos…y claro siempre tratando de que nos cuente que hizo durante su eterno dia de vacaciones….

  2. Pues todavía faltan algunos años… pero creo que todos fuimos adolescentes… debe de ser dificil, pero siempre puedes encontrar una actividad sólo para las dos: cine?, algún deporte en común?, de compras?, pruebas de maquillaje?,

    Un abrazo!!

  3. Ya lo creo que es díficil, yo ya lo pasé con mis hijos mayores pero tengo a Dami con 10 caso 11 y me parece que los timepos son cada vez más dificiles. Muy buenos y acertados tus consejos, el tema es ponerlos en práctica, no dejar que nos manejen las emociones o el enojo. Besos tía Elsa.

  4. Excelente amiga! creo firmemente que cuando los hijos crecen, los problemas idem. Muy util tus tips, los aplicare con Mi JD. Besos.

  5. bueno mi niño aun esta bebe! falta mucho, pero yo se como e sido de adolescente y pienso y pienso, en la primera enamorada, primera juerga, cuando ya no me quiere decir “mami” si no “ma”, yo era una renegada en mi adolescencia todo me apestaba y no hablaba con nadie solo con mis amigas, quiero darle la confianza posible a mi hijo para que hablo conmigo o con su papa en todo caso ya que el es hombre y entre hombres se entienden mejor.

    que penita me da en pesar que lo hijos crecen y se van abriendo camino T_T…pero siempre seran nuestros hijos y siempre estaremos aunk no les guste estaremos para corregirlos, amarlos, y apachurrarlos aunk ellos se nos aparten como si estuvieramos con la peste jajaja.

    Un besote para todas! XD

  6. Ay, la adolescencia, qué difícil y qué fascinante etapa… Espero que cuando a mí me llegue la hora (qué lapidario suena eso!) sepa enfrentar bien la situación!!!

    Un beso.

    P.D. Siempre se me olvida decírtelo, me encanta la foto de arriba donde estais las chancletas y tú!!!

  7. Mi nena grande tiene 12 años, este año pasó al instituto, cosa que creo que les hacen el cambio muy pronto, se les junta cambios fisicos, mentales con cambios de entorno.
    Creo que esa base que comentas es lo mejor, pero es algo que hay que tener de siempre, desde que son peques porque tiene que ser muy dificil entrar en la vida de un preadolescente cuando no se ha estado nunca.

    Hay una frase que no se que medico psicologo decia: LOS NIÑOS SE HACEN MAYORES DOS AÑOS MAS TARDE DE LO QUE ELLOS PIENSAN Y TRES AÑOS ANTES DE LO QUE PIENSAN SUS PADRES.

    algunas veces nos cuesta dejar crecer a nuestros hijos por miedo a lo que les pueda pasar, Pero es maravilloso poder disfrutar de esa gran etapa de cambios.

    Mi hija, Azucena, me mantiene tranquila, pues veo que madura su cabeza casi mas que su cuerpo.
    Me da algo mas de miedo mi segundo, que con sus 10 años esta en un momento mas rebelde, quizas porque al ser el del medio le cuesta mas encontrar su lugar, o porque siempre ha sido un niño muy reservado, cuesta mas hablar con el.
    Si, nos es mas facil cuando nuestros niños son de hablar, verdad?

    Un abrazo y feliz maternidad

    Magda, lo que dices es muy importante, no podemos pretender que nuestros hijos confíen en nosotros y sean abiertos y sinceros en la adolescencia, si es que antes -cuando eran aún niños- no “construimos” ese tipo de relación. Abrazos, Lu

  8. Hola Lu,
    que dificil estapa! yo le tengo mucho respeto.
    Como madres y padres, debemos tener todas nuestras antenas puestas.
    Hay algo que dices que me dispara un pensamiento: Ser amigas/os de nuestros hijos.
    Quizas sea un error querer ser amigas, coleguitas… Mezclar roles y funciones. Los padres/madres que van con ese planteamiento, en muchos casos, fracasan.
    Nuestro rol es de madres, no de amigas. Eso sí, madres que sepan escuchar activamente, para intentar conseguir un dialogo asertivo. Que no es nada fácil. Es mas, creo que ellos/as no queiren a padres/amigos. Quieren padres y madres que esten, que los escuchen, aunque de esa escucha atenta surjan limites y prohibiciones.
    Cuando llegue a esa etapa, ya te contare que tal se me da 🙂
    Gracias. me ha gustado mucho el post.
    un beso

    Totalmente de acuerdo contigo.
    Lu

  9. Hola Lu,
    que dificil estapa! yo le tengo mucho respeto.
    Como madres y padres, debemos tener todas nuestras antenas puestas.
    Hay algo que dices que me dispara un pensamiento: Ser amigas/os de nuestros hijos.
    Quizas sea un error querer ser amigas, coleguitas… Mezclar roles y funciones. Los padres/madres que van con ese planteamiento, en muchos casos, fracasan.
    Nuestro rol es de madres, no de amigas. Eso sí, madres que sepan escuchar activamente, para intentar conseguir un dialogo asertivo. Que no es nada fácil. Es mas, creo que ellos/as no queiren a padres/amigos. Quieren padres y madres que esten, que los escuchen, aunque de esa escucha atenta surjan limites y prohibiciones.
    Cuando llegue a esa etapa, ya te contare que tal se me da
    Gracias. me ha gustado mucho el post.
    un beso

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