El juego y el deporte

Los seres humanos, al igual que muchos otros animales, tienen una fuerte afinidad por la diversión y el entretenimiento a su vez, tener un momento de ocio o recreación es indispensable para llevar una vida saludable. Un gran número de personas aman practicar algún deporte, que es similar al juego, aunque en un ambiente más competitivo y con reglas más institucionalizadas. En deportes más extremos y de alto impacto, es posible ver que quienes los practican también lo hacen con el objetivo de mantenerse en forma.

Aunque es posible realizar deportes de una forma no competitiva, el hecho de participar en contra de otro equipo o jugador hace que se requiera una mayor concentración, ansiedad y, dependiendo del deporte, puede ser físicamente demandante. Algo similar sucede con juegos como el póker, Black Jack y otros juegos de cartas, que pueden causar tensión en los jugadores.

Sin embargo, es importante recordar que gran parte de la necesidad humana por el juego es la de relajarse y desestresarse.

Tomarlo como un juego

Aunque es posible realizar deportes sin obsesionarse con ganar, generalmente se requiere invertir tiempo y esfuerzo entrenando, por lo que pocas personas podrán ignorar el deseo de ganar al hacer su mejor esfuerzo.

Es debido a esto que en los casos en los que una persona desee relajarse, tendrán una mayor preferencia por juegos que requieran menos concentración, reglas menos complicadas y más suerte. En el caso de los casinos, juegos como la ruleta, las tragazones y el keno suelen ser sumamente relajantes, y demandan una menor concentración. La opción de jugar desde la comodidad del hogar en casinos virtuales, tal como online casino Ruby Fortune, permite disfrutar de juegos relajantes de forma fácil y rápida sin importar su horario de trabajo o si desean jugar desde el sofá o mientras toman un baño de burbujas, para todo tipo de adultos, incluyendo pero no limitando, a madres trabajadoras y amas de casa.

Cuidando las calorías

El término “calorías” es comúnmente asociado a las dietas, especialmente aquellas en las que se mantiene un conteo exacto de las calorías consumidas, en una forma de evitar ganar o perder peso. Una caloría es una unidad de medida de energía, y representa la cantidad de energía necesaria para aumentar la temperatura de 1 kilogramo de agua en un grado centígrado. En el caso de los alimentos que suelen representar Kilocalorías: https://dsobremesa.wordpress.com/2014/10/09/diccionario-nutricional-las-calorias-de-los-alimentos/ , dichas calorías consumidas proporcionan energía al cuerpo para que éste pueda realizar sus funciones “quemándolas,” motivo por el que se les conoce como el combustible del cuerpo. Aquellas que no son utilizadas son almacenadas.

Es posible mantener control sobre la cantidad de calorías que son almacenadas y las utilizadas al establecer un tipo de dieta específico, para ello es necesario tomar en cuenta el tipo de orgánicas que conforman los alimentos, pues dependiendo de su complejidad química pueden ser absorbidas más o menos rápidamente al momento de ser metabolizadas por el cuerpo.

El frío: Una pequeña ayuda

Es común cuando se realizan actividades físicas demandantes, que el cuerpo comience a producir sudor para refrescarlo y asegurar de que la temperatura del cuerpo se mantenga dentro de los 37 ºC en promedio.

Debido al equilibrio térmico, la sudoración ocurre también cuando el ambiente es caluroso, mientras que el cuerpo tiende a temblar en ambientes fríos para aumentar su temperatura. Para poder realizar esto, el cuerpo utiliza una cantidad considerable de energía, por lo que es posible utilizar este mecanismo a favor, para quemar algunas calorías.

Una forma rápida y sencilla de obligar al cuerpo a utilizar energía generando calor es tomar una ducha fría; de manera similar, beber agua fría también provoca que el cuerpo gaste más energía calentándola. Además, también es posible lograrlo mientras se duerme, si el ambiente está levemente más frío de lo normal, si se duerme no muy abrigado, recordando no exagerar para no producir efectos no deseados.

Productividad y salud en la mesa

En muchas ocasiones, balancear el trabajo o la escuela con mantener una vida saludable con una dieta balanceada parece una labor titánica que requiere invertir una gran cantidad de tiempo hasta el punto de sacrificar el tiempo de ocio y diversión para lograrlo.

Sin embargo, existe un gran número de alternativas que permiten llevar una dieta balanceada sin requerir invertir demasiado tiempo en la cocina, y sin recurrir a la comida rápida o comida chatarra para ahorrar tiempo.

Sencillo, pero efectivo

Existen una gran cantidad de alimentos de sencilla preparación para un desayuno o merienda saludable ya que, además, son perfectos para llevar a la escuela o al trabajo para disfrutar a la hora del almuerzo.

A) Ensaladas. Son excelentes para cualquier momento como aperitivo, guarnición, plato principal o como postre. Además, son sumamente versátiles, generalmente no requieren ningún tipo de cocción, a menos que lleve vegetales hervidos o carne, o refrigeración, ya que pueden comerse a temperatura ambiente.

B) Sándwiches. Comprenden prácticamente cualquier platillo que se sirve entre dos panes, por lo que existe una gran variedad de estilos. Son tan populares como almuerzo, que es fácil encontrar bolsas herméticas con la medida de la rebana de pan de caja para transportarlos fácilmente y preservar su frescura

C) Smoothies o licuados. Estas bebidas son muy fáciles de preparar y pueden ser sumamente nutritivas dependiendo de sus ingredientes. Aunque los licuados se preparan con leche, los smoothies pueden o no llevar algún producto lácteo. Además, es muy fácil agregarles nutrientes adicionales en forma de polvos o jarabes.

Aunque las ensaladas pueden llevar ingredientes ya cocidos, en general, estos tres tipos de alimentos son preparados con frutas o vegetales frescos, por lo que tienen un alto valor nutricional. Además, es sumamente fácil personalizarlos dependiendo de las preferencias o requerimientos de quien lo consume sin que esto afecte la identidad del platillo.